En una audiencia marcada por gritos, controversias y hasta una sanción, este martes declaró el último de los 73 testigos del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Se trata del perito oficial Pablo Ferrari, que se presentó ante los jueces del TOC N°7 de San Isidro para explicar un informe suyo en el que afirmó que el ex DT falleció súbitamente y sin agonía. Con su relato concluyó la ronda de declaraciones testimoniales en el debate oral, que se extendió durante cinco meses y medio.
La declaración de Ferrari, médico legista y neonatólogo que trabaja en la asesoría pericial de San Isidro desde 1997, generó polémica entre las partes y hasta dio lugar a un tenso cruce entre el abogado Francisco Oneto y el juez Pablo Rolón, quien terminó sancionando al defensor por sus malas formas.
Todo giró en torno a la conclusión de la pericia presentada, donde el testigo debía responder sobre cuatro preguntas centrales del caso. En su informe, afirmó: “Maradona murió de un paro cardiorrespiratorio secundaria a una claudicación ventricular cardíaca que le provocó un edema agudo de pulmón. Esto lo asfixió y por eso se murió. Las causales de ese paro no pudimos definirlo a la luz de la prueba”.
En este contexto, y a preguntas del defensor Vadim Mischanchuk, que defiende a la psiquiatra Agustina Cosachov, Pablo Ferrari nombró una posible causa de muerte que hasta ahora no se había mencionado en el juicio: coronavirus.
“En la autopsia no se hizo el hisopado para Covid. No podemos descartar que haya muerto de Covid. El fallecimiento de Maradona fue en plena pandemia. El hisopado se le hacía para entrar a cualquier sanatorio y me parece un error metodológico no haberle hecho”, expuso el perito generando sorpresa en la sala. Y recordó sobre la enfermerdad: “El coronavirus ingresaba por las vías respiratorias y podía ser fulminante en su virulencia y hasta matar al paciente en pocas horas”.

El perito no siguió el desarrollo de ese punto por un reclamo del Ministerio Público Fiscal, que advirtió que se estaba explayando sobre un dato que no había escrito en su informe.
Así, Ferrari volvió a referirse a los datos que sí analizó y aseguró que no encontró pruebas que indiquen que Maradona tuviera enfermedades crónicas ni que haya sufrido un largo período agónico, como sostuvieron los testigos de la fiscalía durante estos meses.
“Nosotros analizamos la autopsia como punto de partida para analizar la causa de muerte y su correlato científico. Para eso miramos el estudio y las historias clínicas del período de entre 2018 y 2020. En ese tiempo hasta el desenlace final, el paciente había estado internado en distintos centros con distintos médicos. Y en ninguna documentación de todas esas había registro o la más mínima observación de un problema cardíaco actual”, explicó Ferrari sobre su evaluación.
Además, dijo haber analizado unos 13 estudios de laboratorio que indicaban que la funcionalidad renal de Maradona era correcta y que tampoco encontró pruebas de que tuviera una patología hepática que requiriera de conducta médica.
Sobre la agonía prolongada, determinada por los peritos que participaron de la autopsia, el testigo Ferrari señaló: “Maradona se infartó. Tuvo su arritmia y un edema agudo de pulmón que lo terminó ahogando. Es difícil pensar que una persona con edema agudo de pulmón estuvo horas ahogándose. Este período fue cortito. Yo no puedo sostener académicamente que haya tenido largas horas de agonía”.
Ferrari contra Ferrari
A su turno, el fiscal Patricio Ferrari cuestionó que el perito Pablo Ferrari realizó su informe sin sin respetar lo que la orden judicial pedía. Según explicó el funcionario del MPF ante el tribunal, el testigo solamente tenía que contestar por sí o por no si la Junta Médica se había expedido sobre cuatro cuestiones centrales. Entre ellas, la causa de muerte de la víctima y si había estudios previos que advirtieran problemas cardíacos recientes en Maradona.

“Usted solo podía desarrollar los puntos si la respuesta era no”, le dijo reclamó Ferrari al perito Ferrari convocado por la defensa de Agustina Cosachov.
El testigo le contestó: “Nosotros contestamos las preguntas que nos hicieron. No se perita sobre pericias. Académicamente, obrar sobre un dictamen contamina mi forma de pensar. Nosotros primero sacamos nuestro convencimiento profesional y después observamos el dictamen de los colegas”.
Y agregó: “A nosotros nos hicieron cuatro preguntas y a la Junta muchísimas más. Y en pos de extremar los recaudos, no entramos con temas de formas, sino que fuimos al fondo de las preguntas que nos hicieron”.
Cómo sigue el debate
Tras la declaración del último testigo de la defensa, el debate oral entró oficialmente en la recta final. La próxima audiencia será el martes 29 de septiembre y estará destinada a los imputados, que podrán ampliar su indagatoria por última vez antes de que finalice la etapa probatoria.
La siguiente será el 8 de octubre, día que comenzarán los alegatos de las partes. “Los días 8, 13 y 14 de octubre alegarán los fiscales y querellantes, mientras que el 20, 21 y 22 de octubre será el turno de las defensas”, dijo el magistrado.
La fecha final no podrá cambiarse ya que hasta ese día está reservada la sala de juicio. El veredicto, sin embargo, podría estar listo recién en diciembre.


