España necesita dinero para cuadrar sus cuentas, y Bruselas tiene una amenaza en el horizonte: el IVA al 21% en los bares

En plena carrera por alcanzar los 100 millones de turistas extranjeros y con la hostelería convertida en una pieza clave del PIB, España ha recibido un tirón de orejas de la Comisión Europea (CE) por la política fiscal que aplica al sector. A los técnicos de Bruselas no acaba de encajarles que en los restaurantes, cafeterías, bares y hoteles de España se aplique un IVA reducido del 10% (en vez del tipo general del 21%), lo que genera una "gran incidencia presupuestaria". 

Los empresarios ya han advertido que una subida del IVA supondría un tiro en el pie tanto del sector como de los hogares: "Pondría en riesgo empleos y actividad".

¿Qué ha pasado? Que Bruselas ha dado un toque de atención a España que afecta a uno de sus sectores más sensibles: el turismo y su amplio mapa de bares, restaurantes, cafeterías y pubs. En la lista de recomendaciones que acompañan al paquete de primavera del Semestre Europeo, publicado en junio, la CE recuerda a España que presenta "una de las mayores brechas" de toda la UE en lo que se refiere a tipos impositivos del IVA y "la mayor brecha en exención". 

Y por si lo anterior no fuera suficiente, cita un caso concreto en el que, sugiere, es cuestionable el cobro del IVA reducido: la hostelería y los alojamientos.

Cada vez más españoles se están yendo a veranear a otros países por una realidad dolorosa: España es demasiado cara
Cada vez más españoles se están yendo a veranear a otros países por una realidad dolorosa: España es demasiado cara