Bruselas, 24 sep (EFE).- España ha propuesto a sus socios de la Unión Europea que los productos fabricados en países de fuera del bloque puedan ser considerados 'made in Europe' en ciertos sectores estratégicos, con lo que estos se beneficiarían también del trato preferente que prevé la nueva ley de aceleración industrial.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha presentado la iniciativa a sus homólogos antes del consejo que celebran este jueves en Bruselas, en el que los titulares de los Veintisiete abordarán la propuesta de ley presentada por la Comisión Europea, cuyo punto más divisivo es precisamente cómo definir qué países podrían recibir la etiqueta 'made in Europe'.
En declaraciones a su llegada al encuentro, Hereu explicó que la propuesta española delimita una "autonomía estratégica abierta en cooperación con otras zonas del mundo y otros países" y defendió que se trata de una postura "pragmática" que podría ayudar a lograr un punto de encuentro entre las distintas posiciones de los socios.
España plantea establecer tres áreas geográficas distintas que podrían beneficiarse de la preferencia europea en función del sector industrial concreto del que se trate.
La primera capa sería el "núcleo duro" formado por los 27 Estados miembros de la UE, la segunda incluiría a los países del Espacio Económico Europeo (Noruega, Liechtenstein e Islandia) y a otros socios "confiables" con los que existe "reciprocidad efectiva" y, finalmente, una tercera capa incorporaría a países con los que la UE tenga acuerdos comerciales, aduaneros o de otro tipo, según explicó Hereu.
"Nosotros somos partidarios de reforzar el espacio europeo como un ámbito de producción industrial porque nuestra estrategia básica es la reindustrialización. A la vez, creo que añadimos una visión pragmática de muchas cadenas de valor de algunos sectores económicos que nosotros tenemos y (donde) podemos contar con otras áreas y países del mundo", dijo.
El ministro español defendió que se trata de una propuesta que permitiría superar el debate entre el 'opt in' y 'opt out', es decir, entre incluir o excluir totalmente a ciertos países del concepto 'made in Europe', al apostar por que las decisiones se tomen en función del sector.
La ley de aceleración industrial propuesta en marzo por la Comisión Europea prevé que las manufacturas industriales europeas reciban un trato preferente a la hora de conceder fondos públicos en ciertos sectores considerados estratégicos; en concreto, la automoción, acero, aluminio, cemento y tecnologías limpias.
Sin embargo, Bruselas planteó ya en su propuesta incluir la producción de ciertos países "fiables" con los que la UE tiene acuerdos comerciales en esa "preferencia europea", aunque no precisó de qué socios se trataría. EFE



