No hace falta viajar varias horas para encontrar un lugar donde bajar el ritmo, caminar entre árboles y terminar la tarde en una cafetería o restaurante. A unos 25 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Parque Leloir se convirtió en una de las escapadas de cercanía más particulares del oeste del conurbano.
La zona de Ituzaingó está rodeada por unas 640 hectáreas de bosque y mantiene parte del paisaje de casas quintas que la caracterizó durante décadas. El eje de la propuesta está sobre la avenida Martín Fierro, donde se concentra buena parte de la oferta gastronómica, comercial y hotelera. El resultado es una salida que permite combinar naturaleza y comida sin tener que abandonar el área metropolitana.
Qué hacer en Parque Leloir
Una de las opciones más sencillas es recorrer la zona a pie y disfrutar de la arboleda. Parque Leloir conserva un paisaje muy diferente al de otras áreas densamente urbanizadas del Gran Buenos Aires, con calles rodeadas de árboles y construcciones de baja densidad.

La historia del lugar está relacionada además con Carlos Thays. A comienzos del siglo XX, el reconocido paisajista francés proyectó un parque de unas 70 hectáreas, con una laguna y un islote, dentro de las tierras de la familia Leloir. Ese legado paisajístico es parte de la identidad que todavía conserva el barrio.
Para quienes prefieren una salida gastronómica, la avenida Martín Fierro concentra restaurantes, cafeterías y diferentes propuestas para comer o tomar algo. El corredor se consolidó en los últimos años como un polo gastronómico del oeste y sumó marcas reconocidas.
Así, una visita puede empezar con una caminata entre los árboles, continuar con un café y terminar con una comida en alguno de los restaurantes de la zona.
Un paseo entre bosque y gastronomía
Parque Leloir tiene una particularidad: no funciona como un parque temático ni como una reserva con un circuito turístico cerrado. Es una zona residencial que fue incorporando propuestas comerciales y gastronómicas alrededor de su paisaje natural. Por eso, el atractivo está justamente en combinar diferentes planes.
Durante el día se puede recorrer el entorno arbolado y conocer algunos de los espacios comerciales desarrollados sobre Martín Fierro. Cuando baja el sol, la zona gastronómica se convierte en una alternativa para cenar o tomar algo.

El paisaje también cambia según la época del año. La gran cantidad de árboles hace que el recorrido tenga una apariencia diferente durante el otoño, mientras que en primavera y verano el verde se convierte en uno de los principales atractivos.
Cómo llegar desde CABA
En auto, una de las formas más directas de llegar es tomar el Acceso Oeste en dirección a Luján y salir hacia Parque Leloir/Villa Udaondo para conectar con la avenida Martín Fierro. La zona está a unos 13 kilómetros de la General Paz y alrededor del kilómetro 26 del Acceso Oeste.
También se puede llegar en tren, tomando el Ferrocarril Sarmiento desde Once hasta la estación Ituzaingó y luego combinando con transporte local, taxi o remis.
Para una salida en auto, el viaje desde distintos puntos de CABA puede rondar 30 minutos, aunque el tiempo real depende del tránsito.
Una escapada sin salir del Gran Buenos Aires
Parque Leloir pasó de ser principalmente una zona de casas quintas y escapadas de fin de semana a convertirse en un corredor donde conviven viviendas, oficinas, restaurantes y nuevos emprendimientos.
Pero el atractivo que explica su crecimiento sigue estando en el mismo lugar: el bosque. Con cientos de hectáreas de arboleda, una avenida gastronómica y la posibilidad de llegar desde CABA en alrededor de media hora, el barrio ofrece una alternativa para quienes buscan una salida diferente sin hacer un viaje largo.




