Una cría de tortuga de diamantes con bicefalia ingresó al Centro de Vida Silvestre de Cabo Cod para observación médica

Una tortuga de dos cabezas llegó la semana pasada al Centro de Vida Silvestre de Cabo Cod, en el estado de Massachusetts, y desde entonces se encuentra bajo observación médica.

El ejemplar es una cría de tortuga de diamantes que pesa apenas 4,89 gramos y presenta una condición conocida como bicefalia, es decir, el desarrollo de dos cabezas en un mismo cuerpo.

La cría eclosionó en un sitio de anidación protegido en Wellfleet, Cabo Cod, y fue trasladada al centro por el Santuario de Vida Silvestre Wellfleet Bay de Mass Audubon.

La tortuga de diamantes es una especie acuática que habita en aguas salobres a lo largo de las costas atlántica y del Golfo de los Estados Unidos.

El ejemplar pesa 4,89 gramos y eclosionó en un sitio de anidación protegido en la localidad de Wellfleet

En Massachusetts está clasificada como especie amenazada bajo la Ley Estatal de Especies en Peligro, y su situación de conservación a nivel federal se encuentra bajo revisión.

La aparición de este ejemplar bicéfalo en un sitio de anidación protegido renueva la atención sobre una especie cuya situación de conservación genera preocupación en toda la costa este del país.

El hallazgo fue informado por Popular Science, con declaraciones de Zak Mertz, director ejecutivo de los Centros de Vida Silvestre de Nueva Inglaterra, organización que administra el centro de Cabo Cod.

El centro de Cabo Cod ya registró otros dos casos de bicefalia en los últimos seis años

Mertz precisó ante el medio que este no es el primer caso de ese tipo que atiende el centro. “Es en realidad el tercero que hemos visto en los últimos seis años”, afirmó.

El centro de vida silvestre registró tres casos de bicefalia en tortugas durante los últimos seis años (YouTube/@CNBCtelevision)

La recurrencia del fenómeno en la misma especie y en la misma región geográfica convierte al centro en uno de los pocos lugares del mundo con experiencia directa en el cuidado de tortugas bicéfalas.

La bicefalia en reptiles es una anomalía del desarrollo embrionario. Según explicó Mertz, el fenómeno se produce cuando un embrión comienza a dividirse, como ocurriría en el caso de gemelos, pero no llega a separarse por completo.

Como resultado, cada caso puede presentar una distribución distinta de la anatomía compartida entre ambas cabezas. “Podría tener una orientación ligeramente diferente; podrían compartir más o menos anatomía superpuesta”, indicó el directivo.

La bicefalia ocurre por una separación incompleta del embrión durante la etapa de desarrollo del reptile (YouTube/@CNBCtelevision)

En el caso particular de este ejemplar, la impresión del equipo es que comparte más anatomía interna que los dos casos anteriores.

Mertz señaló que esa característica podría ser favorable para la supervivencia del animal, aunque aclaró que aún no se realizaron estudios de imágenes para confirmar la distribución exacta de los órganos.

El equipo monitorea el comportamiento de ambas cabezas como indicador de bienestar

El protocolo de seguimiento del Centro de Vida Silvestre de Cabo Cod se centra en la observación del comportamiento de las dos cabezas. “Estamos monitoreando para asegurarnos de que estén despiertas y alerta, que sean reactivas”, afirmó Mertz.

“Nos aseguramos de ofrecer alimento y de que ambas cabezas estén activas, mirando alrededor e intentando comer”, continuó el directivo.

Las dimensiones reducidas de la cría impiden a los veterinarios determinar el sexo del animal en la actualidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Hasta ahora lo están haciendo, lo cual es excelente”, agregó el directivo, quien describió esa conducta como “un parámetro de bienestar” para el equipo.

El animal aún es demasiado pequeño para que el equipo pueda determinar su sexo. El centro deberá esperar a que la cría crezca antes de poder avanzar en ese aspecto del diagnóstico.

Estudios de imágenes, antes de decidir sobre el futuro del animal

El equipo todavía no determinó si la tortuga bicéfala podrá ser reintegrada a su ambiente natural. La decisión dependerá, en gran medida, de los resultados de los estudios de imágenes que planean realizar en las próximas semanas.

La protección estatal impone la supervisión de áreas de anidación para conservar a la tortuga de diamantes en Cabo Cod (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esas imágenes revelarán con exactitud qué estructuras anatómicas comparten las dos cabezas y, a partir de eso, el equipo definirá el tipo de cuidado a largo plazo que requerirá el ejemplar.

El antecedente más reciente en el mismo centro data de octubre de 2021, cuando el Centro de Vida Silvestre de Nueva Inglaterra atendió otra cría de tortuga de diamantes con dos cabezas y seis patas.

En aquel caso, los rayos X revelaron que el animal tenía dos tractos gastrointestinales distintos y una columna parcialmente compartida, con cada cabeza controlando tres patas propias, según informó Popular Science.