El Cairo, 21 sep (EFE).- El asesor principal del presidente de Estados Unidos para Asuntos Árabes y Africanos, Massad Boulos, insistió este lunes en la "urgente necesidad de una tregua humanitaria" en Sudán, en un momento en el que los combates se están intensificando y no hay visos a una solución política a la guerra.

El diplomático estadounidense dijo en X que mantuvo el domingo en Nueva York conversaciones con el ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelaty, y con el jefe de la diplomacia designado por el Ejército de Sudán, Mohi al Din Salem, sobre "la necesidad de acordar urgentemente un camino hacia la paz duradera" en el país africano.

"El pueblo sudanés está en urgente necesidad de una tregua humanitaria que pueda conducir hacia un diálogo civil inclusivo y un Sudán pacífico y unificado", añadió Boulos, cuyo país trata de impulsar un alto el fuego de 90 días entre el Ejército de Sudán y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).

Egipto, el principal valedor de las Fuerzas Armadas Sudanesas y el país vecino al que han huido más personas desde el estallido de las hostilidades en abril de 2023, ejerce también como impulsor de una solución política a la guerra e insiste en "preservar la unidad" de Sudán.

Las FAR, que lograron hacerse al principio de la guerra con la capital, Jartum, mantienen su bastión en la vasta región occidental de Darfur; mientras que el Ejército sudanés tiene el control del norte y del este del país.

Pero en los últimos meses los combates se están recrudeciendo en las regiones meridionales de Kordofán -donde las líneas de frente cambian constantemente- y en el estado de Nilo Azul, donde los paramilitares cuentan con el apoyo del grupo rebelde Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N) en la frontera con Etiopía.

Y es que en más de tres años de guerra todas las iniciativas de paz -muchas de ellas lideradas por Estados Unidos- han fracasado, a excepción de la Declaración de Yeda firmada en mayo de 2023, que sirvió para facilitar el acceso humanitario a las zonas más afectadas por la guerra, pero ambos bandos violaron reiteradamente el pacto.

Por ello, Washington está liderando la coalición diplomática Aligned for Advancing Lifesaving and Peace in Sudan (ALPS) junto con Egipto, Arabia Saudí, Suiza, la Unión Africana, la ONU y Emiratos Árabes Unidos (EAU), pese a que este último país ha sido acusado de apoyar y financiar a los paramilitares, algo que Abu Dabi niega.

En paralelo, el Ejército sudanés ha dado respaldo a una iniciativa interna para iniciar un diálogo civil para encontrar una solución al conflicto e iniciar una transición, aunque esto ha sido duramente criticado por opositores al considerar que no se puede realizar semejante proceso mientras la guerra continúa.

La guerra en Sudán estalló el 15 de abril de 2023 y, desde entonces, decenas de miles de personas han muerto y otras 14 millones se han visto obligadas a huir de sus hogares. EFE