Este piso de Ibiza se vende a mitad de precio, pero hay un problema: nadie puede entrar a verlo

¿Cómo se venden los pisos ocupados y qué riesgo asume quien los compra? Hay quien cree que adquirirlos es como intentar comprar una casa encantada, solo que el fantasma tiene DNI, no paga ni la hipoteca ni la comunidad. El comprador firma ante notario un derecho de propiedad que, en la práctica, no vale hasta que un juez ordene el desalojo. Y nadie puede decirle cuándo llegará ese día.

Es lo que le ha pasado a una familia de Madrid con un piso en San Agustín–Cala de Bou, en Ibiza. Así que han tomado una decisión: sacarlo a la venta por 350.000 euros, casi la mitad de lo que valdría vacío, porque dentro vive una okupa desde 2018. El requisito: nadie puede visitarlo.

El chollo. El piso son 73 metros cuadrados, dos habitaciones, terraza de 15 m², garaje incluido, vistas al mar y ascensor hasta la tercera planta. Salió al mercado por 390.000 euros y ya ha bajado a 350.000, un 10% menos. En un lugar donde hay masías de casi 7 millones, no está nada mal. La propia inmobiliaria calcula que, libre de okupación, rondaría los 600.000 euros. Cualquier oferta se hace a ciegas, sin pisar el interior, guiándose solo por fotos y por la palabra de la agencia.

A pocos kilómetros de Cala de Bou, otro piso ibicenco repite el guion: vivienda ocupada en Santa Eulària por 465.000 euros. Son 70 metros, dos habitaciones, terraza, jardín y garaje incluido, a 6.643 euros el metro cuadrado, más caro por metro que el piso de Cala de Bou pese a tener menos superficie. La ficha lo etiqueta tal cual como ocupado, aunque destaca las "magníficas puestas de sol". El anuncio también desglosa las dos vías para recuperar la posesión: demanda civil de desahucio, de 6 meses a un año, o casi inmediata si el ocupante nunca tuvo título; y la vía penal por usurpación, con pena de uno a dos años si media violencia.

Un pueblo de Toledo se ha cansado de los okupas. Así que está ofreciendo un nuevo servicio a sus vecinos para echarlos
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