
El primer ministro de Estonia, Kristen Michal, encargó este lunes a un grupo de diez expertos nacionales que identifique fórmulas para reducir el impacto negativo de las redes sociales y los videojuegos en la salud mental de los jóvenes. La iniciativa se produce mientras varios países europeos endurecen los controles sobre estas plataformas y los datos científicos muestran un aumento sostenido del uso problemático de las tecnologías digitales entre menores, según informó Euronews.
La comisión, integrada por perfiles que van desde el vicepresidente del Consejo Nacional de la Juventud de Estonia hasta un neurocientífico y una psicóloga clínica, tiene plazo hasta 2027 para presentar recomendaciones concretas dirigidas al Estado, las familias y los propios jóvenes.
Su mandato abarca la prevención del uso problemático de las tecnologías digitales, la sensibilización de menores y padres, y el diseño de un entorno digital más seguro que proteja los derechos, la salud y el bienestar juvenil.
La ansiedad entre los jóvenes motiva la búsqueda de soluciones, no de prohibiciones

“Los problemas de ansiedad y de salud mental entre los jóvenes son una preocupación grave y creciente”, señaló Michal en un comunicado oficial. El primer ministro se distanció de la tendencia restrictiva que adoptan otros gobiernos: “Más importante que las prohibiciones es encontrar soluciones que realmente ayuden a nuestros jóvenes”, sostuvo.
Michal justificó la creación del consejo asesor como una vía para reunir a los principales especialistas del país y trabajar “en cooperación con investigadores, especialistas en trabajo con jóvenes y representantes juveniles”, según el texto oficial. En la primera reunión del organismo, los integrantes eligieron como presidenta a Andra Siibak, profesora de estudios de medios en la Universidad de Tartu.
“Empezaremos a buscar y debatir estas soluciones en el seno del consejo asesor, en colaboración con los propios jóvenes, para llegar a recomendaciones basadas en la evidencia científica y que además resulten aplicables”, declaró Siibak al asumir el cargo.
Los estudios estonios vinculan el uso intensivo de pantallas con el deterioro del bienestar juvenil

Investigaciones recientes en Estonia reflejan una preocupación creciente por las experiencias de los jóvenes en internet. Según el estudio EU Kids Online Estonia 2025, elaborado por la Universidad de Tartu, los estudiantes se encuentran cada vez más con contenidos perturbadores en línea, mensajes de carácter sexual explícito y patrones de uso excesivo. La investigación constató además una relación entre el bienestar mental de los menores, el acoso en línea y la exposición a contenidos perjudiciales.
Los datos del estudio Health Behaviour in School-aged Children, del Instituto Nacional para el Desarrollo de la Salud, profundizan ese diagnóstico. En 2022, el 8 % de los jóvenes de entre 11 y 15 años presentó síntomas asociados a la adicción a las redes sociales, frente al 6 % registrado en 2018. La cifra ascendió al 10 % entre las chicas y al 7 % entre los chicos; las niñas de 13 años se identificaron como el grupo más vulnerable.
El mismo estudio reveló que el 63 % de las chicas y el 47 % de los chicos pasaban al menos dos horas diarias en redes sociales, con mayor intensidad conforme avanzaba la edad. Un uso más elevado de medios electrónicos se asoció con menor satisfacción vital, menos horas de sueño, peor rendimiento académico y episodios depresivos más frecuentes.
La presión sobre las plataformas digitales crece tanto en Europa como a escala global

Estonia no actúa en solitario. Bélgica, Bulgaria, Dinamarca y España, entre otros países de la Unión Europea (UE), ya aplican o estudian restricciones al acceso de menores a redes sociales. El debate también ganó fuerza a nivel global en los últimos días.
La semana pasada, Meta anunció nuevas medidas en sus plataformas: Instagram y Facebook bloquearán el acceso de los menores a partir de medianoche y limitarán su tiempo de navegación a un máximo de dos horas diarias. Las restricciones forman parte de un acuerdo de USD 18.000 millones alcanzado con 48 estados de Estados Unidos.
La comisión estonia deberá entregar sus propuestas antes de que concluya 2027, con la expectativa de que sus conclusiones orienten la política pública y las prácticas familiares y educativas del país.