Maggie Johnson, una adolescente de tan solo 14 años, decidió hacer un pequeño estanque en el patio de su casa del valle de Shenandoah, en Virginia, Estados Unidos, para una tarea de agricultura.

Sin embargo, lo que comenzó como una simple actividad escolar terminó transformando por completo su hogar, creando un ecosistema lleno de vida salvaje en donde empezó a recibir distintas especies de anfibios y otros animales.

El hecho comenzó en 2017. La iniciativa formaba parte de un proyecto para su clase de agricultura de la escuela secundaria. Antes de comenzar, investigó cómo diseñarlo y luego excavó el terreno. El estanque quedó lleno de agua durante la primavera de 2018 y, poco después, los primeros animales comenzaron a acercarse.

Según contó su padre, Steven David Johnson, en un artículo publicado por la National Wildlife Federation, los primeros en aparecer fueron los sapos americanos, apenas unas semanas después de que el estanque comenzara a tener agua. Con los años, el espacio continuó evolucionando y se convirtió en un hábitat donde también pueden escucharse ranas arborícolas grises y ranas verdes.

Así comenzó a formarse el estanque. (Foto: Gentileza nwf.org/Steven David Johnson)
Así comenzó a formarse el estanque. (Foto: Gentileza nwf.org/Steven David Johnson)

La transformación no se limitó al agua. La familia comenzó a acondicionar los alrededores con tierra, piedras y plantas autóctonas que favorecen la presencia de fauna. Entre las especies incorporadas estuvieron el buttonbush, el Joe-Pye weed y el pickerelweed. Más adelante también agregaron nenúfares blancos dentro del estanque para ofrecer refugio a anfibios y pequeños organismos acuáticos.

Nueve años después de aquel primer trabajo con una pala, el lugar es conocido por la familia como Maggie’s Pond y continúa siendo observado por la joven, que ahora tiene 23 años. Además, el jardín fue reconocido por la National Wildlife Federation como Certified Wildlife Habitat, una certificación destinada a espacios que ofrecen condiciones adecuadas para la fauna, como alimento, agua y refugio. La historia quedó documentada por la propia organización en su revista National Wildlife en marzo de 2026.