Miami (EE.UU.), 23 sep (EFE).- El exreceptor de la NFL Antonio Brown llegó a un acuerdo con la Fiscalía de EE.UU. para evitar la cárcel por el cargo de intento de homicidio en segundo grado que enfrenta en Miami, donde la próxima semana comparecerá en la corte, según reveló este miércoles su abogado, Mark Eiglarsh.
El abogado indicó que "le hicieron una oferta que no pudo rechazar" porque el acuerdo de culpabilidad "reduciría drásticamente los cargos criminales en su contra y resultaría en libertad condicional en lugar de una sentencia de prisión", según un comunicado compartido por Eiglarsh a medios estadounidense.
Brown, campeón del Super Bowl LV con los Tampa Bay Buccaneers y exjugador de los Steelers de Pittsburgh, afrontaba una posible condena de hasta 30 años de cárcel tras su arresto por un tiroteo ocurrido en mayo de 2025 fuera de un evento de boxeo en Miami, y está en arresto domiciliario tras su extradición desde Dubái.
El exfutbolista, quien comparecerá en una corte en Miami el 30 de septiembre, ha argumentado que está amparado por la 'Ley de legítima defensa' ('Stand your ground') de Florida y que goza de inmunidad por haber actuado en defensa propia durante el altercado con Zul-Qarnain Kwame Nantambu.
Su defensor expresó que "esta no fue una decisión fácil" porque Brown cree en su inocencia" basada en la Ley de legítima defensa "y en que finalmente prevalecería en el juicio".
"Sin embargo, cuando los fiscales ponen sobre la mesa una oferta que transforma una potencial condena de décadas de prisión en un cargo significativamente reducido y libertad condicional, simplemente no había forma razonable de rechazarla", apuntó el abogado.
La defensa ha argumentado antes que la víctima tiene un historial de agresiones hacia el exjugador y que en 2022 lo encarcelaron en Dubái por robarle joyas a Brown, quien sostiene que creyó que Nantambu lo atacaría al salir del evento de boxeo, donde el denunciante aseguró que una bala le rozó en el cuello.
Brown quedó detenido en junio pasado y estuvo en custodia por unos 40 días, incluyendo el tiempo detenido en Dubái y su traslado a Estados Unidos.
Salió de prisión tras pagar una fianza de 25.000 dólares y se le colocó un monitor GPS en el tobillo, además de la orden de no tener contacto con la víctima. EFE

