Si bien la mayoría de las personas calefacciona las casas con estufas a gas o eléctricas, también es posible aprovechar la energía del sol. En ese sentido, un grupo de investigadores descubrió que con botellas de plástico llenas de agua se puede ayudar a calefaccionar una vivienda durante la noche.

Este experimento se basa en un principio llamado masa térmica, que consiste en la capacidad que tienen algunos materiales de absorber energía cuando aumenta la temperatura y, tiempo después, liberarla cuando el ambiente comienza a enfriarse.

Por este motivo, el agua resulta particularmente útil, ya que puede almacenar grandes cantidades de calor. En un estudio publicado en el International Journal of Architecture and Urban Studies, las botellas de plástico llenas de agua podrían reutilizarse con este fin.

Las botellas llenas de agua tienen la capacidad de recibir energía solar y almacenarla. (Imagen ilustrativa generada con IA).
Las botellas llenas de agua tienen la capacidad de recibir energía solar y almacenarla. (Imagen ilustrativa generada con IA).

Cómo funciona una pared con botellas de agua

Los investigadores usaron botellas plásticas reutilizadas que rellenaron con agua y colocaron sobre estructuras metálicas para realizar el experimento. Así, lograron que funcionaran como una masa térmica en distintas superficies.

En las horas de mayor radiación solar, el agua absorbe parte de la energía recibida y aumenta su temperatura de manera progresiva. Cuando el sol desaparece y el ambiente comienza a enfriarse, ese calor acumulado es transferido hacia el interior del hogar.

Así, las botellas funcionan como una batería térmica: durante las horas cálidas acumulan energía y, cuando la temperatura desciende, la liberan hacia el ambiente en el que fueron colocadas.

Por qué el agua puede ayudar a conservar el calor

El agua, de acuerdo con los investigadores, es uno de los materiales más efectivos para ser utilizados como masa térmica, ya que tiene una alta capacidad para almacenar calor. Por eso, puede incorporarse a sistemas de calefacción solar pasiva junto a otros materiales.

Durante el experimento se compararon distintos ambientes en un período de 24 horas, y los resultados permitieron comprobar el efecto de las botellas llenas de agua sobre la temperatura interior en las épocas más frías del año.

Cuando las temperaturas descienden, las botellas liberan parte del calor que acumularon hacia los ambientes. (Imagen ilustrativa generada con IA).
Cuando las temperaturas descienden, las botellas liberan parte del calor que acumularon hacia los ambientes. (Imagen ilustrativa generada con IA).

Si bien no reemplaza a un sistema convencional de calefacción, este método permite demostrar cómo, con un elemento cotidiano, es posible capturar la energía solar y aprovecharla para calefaccionar los ambientes sin tener que recurrir a la electricidad tradicional.