Fabián Vargas participó junto a Óscar Córdoba, Iván Ramiro Córdoba, Mario Alberto Yepes y Juan Pablo Ángel en la creación de Acolfutpro en 2004 - crédito Álvaro Tavera / Colprensa

Fabián Vargas no necesita presentación en el fútbol colombiano, pero sí tiene mucho por contar fuera de la cancha. Capitán del América de Cali y de Boca Juniors de Argentina durante los 2000, campeón de la Copa Sudamericana, de la Copa Intercontinental y del fútbol colombiano, el volante bogotano construyó una carrera de dos décadas en las que su labor como recuperador y organizador le permitió desarrollar una extensa y destacada trayectoria.

Hoy, retirado del juego profesional y convertido en comentarista deportivo, Vargas se sentó con el periodista JJ Miranda en Un Café con J para hablar de lo que pocas veces se ve: la vida detrás del futbolista. Entre los temas centrales de la charla, el exvolante reveló cómo su papel en la creación de presidencia de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) le habría costado su lugar en la selección Colombia.

El día después del retiro: preparación, estudios y la crisis de los exfutbolistas

Vargas señaló que la falta de estudios y de educación financiera agrava la crisis de los futbolistas después de dejar la competencia - crédito AFP

Vargas relató en el pódcast que se preparó para el retiro antes de que llegara, viendo de cerca lo que les pasaba a sus compañeros cuando dejaban de jugar: depresión, divorcios, problemas físicos y una debacle económica que llegaba con una velocidad que pocos anticipaban.

“A los seis meses me estaban llamando varios compañeros a pedirme ayuda”, recordó. No era un caso aislado, y Vargas citó una estadística que se repite en el deporte de élite mundial: entre el primer y el quinto año tras el retiro, la gran mayoría de deportistas profesionales queda en quiebra. “Le pasa a la gran mayoría de deportistas: NFL, NBA. O sea, y que han ganado de verdad, millones de millones”, señaló.

El problema, según Vargas, no era solo el gasto descontrolado, sino la ausencia total de preparación. Los futbolistas terminaban su carrera sin estudios, sin herramientas y sin saber administrar el dinero acumulado. “De la noche a la mañana estabas brazos cruzados mirando para el techo y no sabías qué hacer”, describió.

Fabián Vargas estudió de forma virtual mientras jugaba en Boca Juniors, y hace unas semanas completó su carrera de Comunicación Social - crédito Fotobaires

Desde la presidencia de Acolfutpro, Fabián Vargas impulsó acuerdos con la Asociación de Técnicos de Fútbol Argentino (Atfa) y posteriormente con la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (Unad) en Colombia para que los jugadores activos pudieran estudiar mientras competían. El exfutbolista señaló que, gracias a estas alianzas, hubo más de 38 futbolistas inscritos en programas de pregrado, alrededor de diez ya graduados y más de 130 técnicos formados bajo ese plan.

Él mismo siguió el camino que predicaba. Estudió con el sistema virtual mientras jugaba en Boca Juniors, donde la concentración permanente hacía imposible la presencialidad. “Uno salía cansado de los entrenamientos, eran dobles jornadaas. En Boca yo iba cinco días a mi casa en el mes, de resto permanecía en un hotel viajando concentrado, y el día de descanso que era para ver la familia, me tenía que ir al aula. Entonces ellos fueron los que me ofrecieron la virtualidad”, explicó. La virtualidad le permitió manejar sus tiempos y sostener el hábito del estudio hasta completar las materias de su carrera en comunicación social hace unas semanas, según comentó.

Su motivación no era solo personal. Era también una respuesta a quienes lo cuestionaban por opinar de fútbol sin un título académico, particularmente a los periodistas deportivos.

“Yo estudié fútbol, estudié para hablar de fútbol, para enseñar fútbol y para transmitir cosas de fútbol. Usted estudió para comunicar, que es una cosa totalmente distinta”, les decía a sus detractores. Y añadió algo que resume su filosofía: “Para formar hay que formarse.”

Experiencia como agremiado y su impacto en la selección Colombia

Vargas sostuvo que la lucha de Acolfutpro buscó el reconocimiento de prestaciones sociales y de salud para los futbolistas en Colombia, hecho que no cayó bien entre la dirigencia y motivó su alejamiento de las convocatorias - crédito Colprensa

Fabián Vargas no solo jugó fútbol. Durante años lideró Acolfutpro y ese compromiso, según él mismo lo sospecha, le costó su lugar en la selección Colombia. Esto, debido a que entre las primeras luchas de la agremiación fundada en 2004 estuvo el reconocimiento de prestaciones sociales y de salud a los futbolistas, algo que no se hacía hasta entonces, y que llevó a que tanto la Federación Colombiana de Fútbol como la Dimayor se negaran históricamente a sentarse a dialogar con la entidad.

“Yo siento que sí. No lo podré comprobar nunca, pero siento que no volver a la Selección en parte fue por la lucha que tuvimos para dignificar la profesión en Colombia. Fueron años complejos porque no existía eso acá y la agremiación fue muy atacada y sigue siendo muy atacada”, admitió en el pódcast.

“De pronto los jugadores más jóvenes no saben, pero muchos compañeros míos les terminaron su contrato y había un arma en la mesa y: ‘¿qué vas a hacer?’ Y no puedes reclamar y no puedes hacer absolutamente nada y no les pagaron prestaciones sociales. O sea, una cantidad de atropellos que era necesario que llegara un ente que ayudara a regular”, recordó. La agremiación también fue blanco de un sector de la prensa. “Hay unos colegas que siguen atacándola y a esos son los que yo llamo prepagos, que uno sabe por qué lo hacen y de qué manera lo hacen”, afirmó.

Lo que más lo marcó ocurrió en un evento de agremiados en Argentina, donde coincidió con Alejandro Sabella, entonces técnico de la selección absoluta argentina, que llegaría a la final del Mundial de 2014. Sabella le preguntó directamente por qué no estaba en la selección Colombia y su respuesta lo dejó sin palabras: “Me causaba mucha curiosidad, porque si fueras argentino, serías mi cinco titular”.

“Se me vinieron las lágrimas ese día, porque fue bonito. Fue un golpe al ego chévere que el técnico de la Selección Argentina te estuviera diciendo que serías su cinco titular, pero que en tu selección no te llamaran”, confesó.

La exclusión, además, no fue por falta de seguimiento. El asistente técnico de Independiente, club donde jugaba en esa época, le reveló que llevaba meses enviando informes semanales a pedido del cuerpo técnico de la selección Colombia. “Me dijo ‘Llevo tres, cuatro meses mandando informes semanales en todo sentido, desde la parte técnica, la parte táctica, de comportamiento, de cómo te recuperas después de un esfuerzo’. Y me dijo: ‘no entiendo, pero tenía que decírtelo’”, relató.

Vargas aseguró que no guarda rencor, pero tampoco cierra el expediente. “Ya igual no pasa nada. De pronto algún día le preguntaré a los que estuvieron si les dijeron algo. Vos sabés que ya después del tiempo uno se entera de muchas cosas y es más fácil saberlo o preguntarlo”.

El precio fue colectivo. Iván Ramiro Córdoba, Mario Yepes y Óscar Córdoba, entre otros, también lo pagaron. “Fuimos pocos los abanderados. Fue un precio que tuvimos que pagar. No me arrepiento porque alguien tenía que hacerlo, pero nos costaron cosas”, concluyó.