Las figacitas caseras son un clásico de las panaderías argentinas y una de esas recetas que nunca pasan de moda. Su miga suave, la corteza apenas dorada y el aroma a manteca las convierten en la opción perfecta para cualquier comida del día.

El secreto para que queden tiernas y esponjosas está en respetar los tiempos de levado, utilizar agua tibia para activar la levadura y evitar un exceso de cocción. Con esta receta obtenés panecillos suaves y con una textura muy similar a la de las panaderías.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 500 g de harina 000 o 0000
  • 25 g de levadura fresca o 10 g de levadura seca (1 sobre)
  • 1 cucharada de miel o azúcar
  • 10 g de sal fina
  • 50 g de manteca pomada
  • 250 ml de agua tibia

Cómo hacer figacitas caseras, paso a paso

  1. Activá la levadura: disolvé la levadura y la miel (o azúcar) en 100 ml de agua tibia. Dejá reposar 10 minutos hasta que la mezcla esté espumosa.
  2. Mezclá los ingredientes secos: tamizá la harina en un bowl grande e incorporá la sal.
  3. Sumá la manteca: agregá la manteca pomada y mezclá con las manos hasta obtener una textura arenosa.
  4. Uní la masa: incorporá la levadura activada y el resto del agua tibia. Mezclá hasta formar una masa homogénea.
  5. Amasá: trabajá la masa durante 10 minutos, hasta que esté lisa, suave y elástica.
  6. Primer levado: colocá la masa en un bowl, cubrí con un paño y dejá descansar 1 hora o hasta que duplique su volumen.
  7. Formá las figacitas: desgasificá la masa, dividila en bollos de aproximadamente 50 gramos y acomodalos en una placa enmantecada, dejando espacio entre cada uno.
  8. Segundo levado: cubrí nuevamente con un paño y dejá reposar 30 minutos más.
  9. Horneá: cociná en horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que estén apenas doradas.

Los secretos para que queden como las de panadería

  • Pincelalas con leche antes de hornear para lograr una superficie más brillante.
  • No abras el horno durante los primeros 10 minutos de cocción para que no pierdan volumen.
  • Guardalas en una bolsa bien cerrada una vez frías: se mantienen tiernas entre uno y dos días.