La Asociación Civil de la Comunidad Argentino-Británica presentó el desfile benéfico Jaguares, de Francisco Ayala, en la Embajada Británica en Buenos Aires.

Una colección que convierte la iconografía sagrada de la cultura de La Aguada y los oficios que aún viven en la Argentina en una idea de lujo: el que se hace a mano.

Francisco Ayala mostró su colección de alta costura. (Foto: Instagram / @franciscoayala).
Francisco Ayala mostró su colección de alta costura. (Foto: Instagram / @franciscoayala).

Jaguares reúne dos miradas complementarias: el imaginario ancestral del jaguar y el homenaje a los oficios que lo hacen posible.

La inspiración surge de la iconografía de la cultura de La Aguada, donde este animal sagrado representaba poder, transformación y visión chamánica.

Francisco Ayala en acción en el back. (Foto: Instagram / @franciscoayala).
Francisco Ayala en acción en el back. (Foto: Instagram / @franciscoayala).

Ese universo atraviesa siluetas, materiales y superficies: ponchos cortos, unkus (túnicas andinas), vestidos en fibra de llama y chalecos reversibles delinean una silueta fluida, en la que las sedas naturales dialogan con textiles de telar artesanal. Los jaguares aparecen como manchas, siluetas y relieves en fieltro, a veces estilizados hasta sugerir criaturas fantásticas, mitad felino y mitad dragón.

Francisco Ayala mostró su alta costura en Buenos Aires. (Foto: @franciscoayala)
Francisco Ayala mostró su alta costura en Buenos Aires. (Foto: @franciscoayala)

El lujo de lo hecho a mano

“El verdadero lujo es lo hecho a mano”, afirma Francisco Ayala. Hay oficios que se están perdiendo en el mundo y que la Argentina todavía conserva vivos: el telar, el crochet artesanal, el fieltro nuno, la pintura a mano sobre seda, la zapatería artesanal. En muchos países ya no tienen quién los sostenga; aquí se siguen transmitiendo de mano en mano. Llevarlos a la pasarela es una manera de decir que ese patrimonio es escaso y que no puede perderse.

Esa mirada conecta la colección con el maximalismo americano, una corriente que entiende la moda como acumulación deliberada de texturas, artesanías y relatos regionales, lejos de la abstracción minimalista.

Lujo artesanal, la clave de Ayala. (Foto: @franciscoayala)
Lujo artesanal, la clave de Ayala. (Foto: @franciscoayala)

Cada look es una capa de saberes (tejido, bordado, pintura, fieltro) superpuestos hasta construir una narrativa sensorial. Una paleta de colores vibrantes recorre toda la propuesta y aporta un contrapunto luminoso a la densidad artesanal de cada pieza.

La colección es el resultado de la labor de un equipo de artesanos y artistas textiles que conforman el imaginario del diseñador.

Manos Andinas, en Catamarca, realizó de manera exclusiva los textiles en fibra de llama y algodón diseñados por Ayala, bajo un modelo de triple impacto que articula saberes tradicionales, trazabilidad cultural y cuidado ambiental.

Las materias primas autóctonas se tejen en rayas celestes, azul Francia, arena, negro y mandarina, exclusivas de la colección.

El estilo de Ayala en la pasarela. (Foto: @franciscoayala)
El estilo de Ayala en la pasarela. (Foto: @franciscoayala)

La artista textil Susana Larrambebere por su parte aporta las figuras que representan las manchas de los jaguares y dragones realizadas en fieltro y las flores en seda natural.

La pintura a mano sobre seda, el sello personal e inconfundible de Francisco Ayala, presente en piezas clave de la colección.

Complementos de colección

María Costa, de Byzance, fue parte del proceso creativo de cada colección: diseña de manera exclusiva y artesanal aros y “topus” que evocan las manchas del felino, junto a figuras estilizadas de jaguares y dragones en bronce, plata, alpaca, nácar y cristales, combinados con lapislázuli, asta y coral, además de estructuras que reproducen las formas pintadas a mano.

Paula Zaccaro, de Benitapeka, diseña exclusivamente los zapatos para cada look, con la intervención artística de Patti Saporiti, quien traslada los materiales de cada traje (bordados en hilos, piedras y flores tejidas y en seda) a canastos, chinelas, ojotas, stilettos y sandalias.

El gran final de Ayala. (Foto: @franciscoayala)
El gran final de Ayala. (Foto: @franciscoayala)

El desfile culmina con un look en mikado de seda natural intervenido con dos jaguares estilizados. La imagen final condensará el espíritu de la colección: como si el pasado emergiera súbitamente en clave de alta costura argentina.

El Estudio de danza de Margarita Fernández, interpretada por las bailarinas Teresa Marcaida y Mónica Villalobo se sumaron a la pasarela de Ayala.

Los peinados fueron de Pablo Pineda y el maquilaje de Celeste Gonzalez.