A sus 81 años, el médico y epidemiólogo italiano Franco Berrino se consolidó como una de las voces más influyentes en el campo de la nutrición y la prevención de enfermedades. Exdirector del Departamento de Medicina Preventiva y Predictiva del Instituto Nacional de Tumores de Milán, Berrino suele compartir en sus redes sociales los principios que guían su alimentación diaria.
En una entrevista, el especialista contó que su interés por la comida surgió con el nacimiento de sus hijos, cuando empezó a preguntarse qué era lo mejor para poner en sus platos. Así, descubrió la alimentación orgánica y, en los años noventa, la macrobiótica, que —según explicó— le permitió entender que la comida no es solo una suma de nutrientes, sino también una fuente de energía vital.
Los consejos de Berrino para arrancar el día
El médico insiste en la importancia de consumir productos de la tierra, de estación y de cercanía, aprovechando la biodiversidad local. “Deberíamos comer productos de la tierra, lo más posible a kilómetro cero y de temporada. Tenemos una biodiversidad envidiable, aprovechémonos de ello”, sostuvo.
“Empecé a cuestionarme sobre la comida con el nacimiento de mis hijos. Me pregunté qué era lo correcto poner en sus platos y así descubrí lo orgánico cuando aún estaba en sus inicios. En los noventa conocí la macrobiótica, que me hizo entender que la alimentación no es solo una suma de nutrientes, sino energía vital”, expresó.
Qué alimentos prioriza y cómo organiza sus comidas
Para el almuerzo, Berrino sugiere incorporar cereales integrales, legumbres, verduras, cuscús, cebada o tortillas de garbanzos. En cuanto a la carne y otros alimentos de origen animal, es tajante: “La carne, como todos los alimentos de origen animal, se debe consumir con prudencia. Yo la como un par de veces al año”, afirmó.
Sobre la cena, el epidemiólogo aconseja que sea liviana e incluso contó que suele saltearla. Sin embargo, reconoce que para muchas familias es la única comida compartida del día y que, en especial cuando hay jóvenes, la convivencia justifica ese momento.




