En el presente mes de septiembre están dadas las condiciones para que se produzca un aumento del consumo interno de aceite de soja en la Argentina de la mano de los biocombustibles.
En agosto pasado el valor de paridad de importación del gasoil bajo en azufre en Uruguay –puesto en planta de distribución– se ubicaba en un precio equivalente a 1685 pesos argentinos por litro, según datos de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua de Uruguay (Ursea). Se trata de una referencia replicable en la Argentina.

Mientras tanto, el precio oficial del biodiésel en la Argentina –determinado por la Secretaría de Energía para el corte obligatorio con gasoil– se ubicó el mes pasado en 1712 pesos por litro. Considerando que el valor del biodiésel argentino corresponde al precio de salida de planta, el mismo seguía siendo poco competitivo versus el gasoil importado.
Sin embargo, en el presente mes de septiembre esa situación cambió porque la capacidad exportadora de Rusia –segundo exportador mundial de gasoil– se encuentra comprometida ante los constantes ataques ucranianos contra refinerías y puertos rusos.
En ese marco, los valores de exportación de gasoil de EE.UU. (primer exportador mundial) en el Golfo de México comenzaron a subir de manera progresiva y van camino a superar los niveles récord registrados luego del inicio de la guerra ruso-ucraniana en 2022.

En ese marco, considerando los precios actuales del gasoil bajo en azufre FOB Golfo de México y la metodología empleada por Ursea, el valor de paridad de importación de ese combustible en el presente mes de septiembre supera el equivalente a 2000 pesos argentinos por litro.
Si bien el valor FOB del aceite de soja argentino –insumo base del biodiésel en el país– se incrementó en el último mes, dicho aumento no fue proporcional a la fuerte suba experimentada por el gasoil en el mercado internacional.

A fines de marzo pasado el gobierno procedió a desregular de facto el mercado al permitir una mezcla de hasta un 20% de biodiésel en gasoil, es decir, hasta 12,5 puntos más que el corte obligatorio, el cual puede ejercerse de manera voluntaria por las petroleras




