
Marcos Galperin habló sobre la creación y los primeros años de Mercado Libre durante una entrevista con Agustín Creevy en la sede de la compañía en Buenos Aires. El fundador de la empresa recordó el período en el que definió su proyecto, la decisión de no regresar a YPF y los siete años que necesitó la firma para llegar al equilibrio financiero. “Nuestro error fue que creíamos que iba a ser mucho más rápido y un poco más fácil”, afirmó.
Galperin contó que el rugby formó parte de su vida desde la infancia. Cursó sus primeros años escolares en San Marcos, en San Isidro, y luego asistió al colegio San Andrés. Allí jugó al rugby y llegó a una preselección para Los Pumas, aunque eligió estudiar en Estados Unidos. “Mejor me dedico a las finanzas”, dijo al recordar esa etapa. También sostuvo que el deporte era “lo que más me gustaba” y que todavía le apasiona.
En Filadelfia, donde estudió en la Universidad de Pensilvania, mantuvo su vínculo con el rugby y conoció a latinoamericanos que después colaboraron en los comienzos de Mercado Libre. Galperin describió a la universidad como “increíble” y señaló que el ambiente académico lo acercó a una forma de trabajo que luego trasladó a sus proyectos. Más tarde cursó un MBA en Stanford, donde compartió clases y conversaciones con otros estudiantes interesados en los negocios vinculados con Internet.
La decisión de avanzar con un proyecto propio
Galperin explicó que, durante su paso por Stanford, discutía ideas con amigos latinoamericanos. “Era el 99. Internet estaba empezando. Me fascinaba todo eso. Yo estaba muy obsesionado con eso”, señaló. Según relató, esas conversaciones reunían propuestas para América Latina, aunque muchas quedaban en el intercambio inicial: “Nos juntábamos diez latinoamericanos, ‘hay que hacer esto’, y nunca pasaba nada”.
Una de esas ideas derivó en Mercado Libre. Ante una pregunta de Creevy sobre si pensaba en ganar dinero, respondió: “En proyectos”. Galperin vinculó esa respuesta con su etapa laboral en YPF, donde trabajó en el área de financiación. Allí se ocupó de productos estructurados para conseguir recursos a tasas de entre 8% y 9%, según explicó durante la entrevista.

La compra de YPF por parte de Repsol alteró ese escenario. Galperin afirmó que el área donde trabajaba perdió relevancia porque la firma española se financiaba con otros mecanismos. “Todo lo que yo hacía se cerró, todo ese departamento de finanzas se cerró porque no era necesario”, relató. Frente a ese panorama, tomó una decisión: “Yo dije: ‘No vuelvo, no vuelvo ni loco’”.
El empresario indicó que esa definición transformó la iniciativa en un proyecto concreto. “Bueno, lo voy a hacer”, se dijo entonces. A partir de allí, buscó información, contactó posibles integrantes para el equipo y convocó a Nan Casa, un compañero de estudios. “Me puse a investigar, me puse a buscar equipos”, recordó. También relató un encuentro con Warren Buffett, a quien escuchó durante una clase cuando ya buscaba personas que invirtieran en el proyecto.
Siete años para alcanzar el equilibrio financiero
La creación de Mercado Libre no derivó en resultados inmediatos. Galperin detalló que el proceso para consolidar la empresa demandó tiempo y recursos. “Nos tomó siete años llegar al equilibrio”, afirmó. Luego precisó: “Al equilibrio, o sea, siete años perdiendo plata”. Ante la reacción de Creevy, definió ese período con una frase: “Fue durísimo”.
Galperin sostuvo que el equipo mantenía una expectativa de crecimiento desde los primeros años. “Estábamos convencidos de que esto iba a ser enorme. No teníamos duda”, expresó. También afirmó que las proyecciones internas apuntaban a una escala mayor que la que la compañía alcanzó en ese momento. “Siempre pensamos que iba a ser más grande que lo que es incluso ahora”, dijo.
El fundador señaló que el problema no fue la falta de confianza en la posibilidad de expansión, sino la estimación sobre los tiempos y las dificultades. “Nuestro error fue que creíamos que iba a ser mucho más rápido y un poco más fácil”, afirmó. Y agregó: “No sabíamos que iba a ser tan complejo”.
En ese recorrido, la compañía pasó de las subastas a un modelo centrado en ventas con precios fijos. Galperin explicó que Mercado Libre mantuvo su condición de marketplace, con vendedores que ofrecen productos dentro de la plataforma. También habló del desarrollo de Mercado Pago como una herramienta para facilitar las operaciones entre usuarios que no se conocían y para resolver el cobro de comisiones.

Galperin sostuvo que Mercado Libre y Mercado Pago reúnen a 100 millones de usuarios mensuales. “Hay cien millones de personas que usan Mercado Libre y Mercado Pago todos los meses”, afirmó. También mencionó el impacto de la actividad de vendedores dentro de la plataforma: “Hay más de dos millones de personas que viven de vender en Mercado Libre”.
El rugby como referencia para armar equipos
Durante la charla, Galperin vinculó la formación deportiva con la construcción de equipos dentro de la compañía. “Yo donde más aprendí para Mercado Libre es en el rugby”, dijo. Luego enumeró algunos de los aprendizajes que asocia con ese deporte: “A competir. Armar equipos, a bancarte las malas, la resiliencia”.
Para Galperin, el rugby aportó una experiencia que no se incorpora mediante contenidos digitales. “Eso no se puede enseñar, no se puede aprender por YouTube”, sostuvo. También se definió como una persona competitiva y señaló que esa cultura se refleja en el trabajo cotidiano dentro de la empresa.
Al describir los equipos de Mercado Libre, comparó sus perfiles con los de un plantel de rugby. “Tenés uno que sabe mucho de tecnología, uno que es un gran vendedor, uno que sabe de finanzas”, explicó. Según afirmó, la empresa comparte una cultura orientada a competir, generar valor y desarrollar productos que mejoren la experiencia de los usuarios.
Galperin también se refirió a su rol actual dentro de la compañía. Ante una consulta de Creevy sobre el reemplazo en la conducción ejecutiva, respondió que estaba “feliz” y definió su función como chairman. En la sede de Buenos Aires, además, mencionó la presencia de empleados vinculados con el rugby y el ajedrez: “Tenemos mucho rugby, tenemos mucho ajedrecista, hay de todo acá”.




