Maru Botana, Damián Betular y Germán Martitegui hablaron de la nueva edición de MasterChef Celebrity (RS Fotos)

Lejos de los sonidos de la calle, en el corazón de Palermo, Germán Martitegui, Damián Betular y Maru Botana participaron de la presentación de la nueva edición de MasterChef Celebrity (Telefe), que reunirá a 24 famosos provenientes de distintos rubros. Sobre el desafío de esta nueva temporada dialogó con Teleshow el jurado, encargado de la difícil tarea de eliminar en cada gala a uno de los contrincantes. El ciclo volverá a estar conducido por Wanda Nara, aunque Donato de Santis no integrará el plantel.

El evento se realizó tras ocho horas de grabación, pero el ánimo de los tres protagonistas no reflejó ese extenso trabajo previo. Vestidos con sus mejores galas, se presentaron para la entrevista y, con la calidez, soltura y buena onda que ameritaba la tarde, profundizaron en su visión sobre los participantes y en la preparación para el desafío. Maru, en particular, contó cómo vive la “presión” de ocupar los zapatos de Donato, quien formó parte del programa durante una década.

Nacido en Dolores en 1982 y formado en el Instituto Argentino de Gastronomía, Betular se sumó al programa después de desempeñarse durante años como jefe de pastelería y, más tarde, como chef ejecutivo del Palacio Duhau Park Hyatt. Su relación con el formato se inició en 2015, cuando debutó como invitado en MasterChef, y su figura televisiva se afianzó a partir de su tarea como jurado en Bake Off Argentina. Dueño del restaurante Tegui, Martitegui nació en Necochea en 1966, se formó junto a Francis Mallmann e integra el jurado de MasterChef desde la primera edición de 2014. Por su parte, Botana conduce desde el año 2000 ciclos como Sabor a mí y Maru a la tarde, y luego de participar como invitada en la edición anterior se incorpora por primera vez como jurada estable.

—¿Cómo se preparaon para esta nueva temporada?

—Damián Betular: Muy bien, muy contento de esta nueva temporada, con muchos cambios. La incorporación de Maru, estamos contentos. Venimos de la grabación y hablamos con Wanda, con Germán y con Maru. Los participantes me parecen espectaculares, los desafíos están renovados, así que siempre es un placer hacer MasterChef.

—Germán Martitegui: Muy contento. Me parece que es un grupo que está superaceitado. La verdad que las cosas están yendo muy bien, el equipo es muy lindo, los participantes son increíbles. Es mucho trabajo, mucha gente trabajando, lo hacen muy bien. Me parece que la gente lo estaba como pidiendo. Es un buen momento.

—Maru Botana: Los chicos ya me habían preguntado el canal, cómo me veía, hace un montón de tiempo. Yo tengo una vida bastante activa, entonces muchas cosas era complicado. Pero la última parte fue muy lindo, como me volvieron a llamar, ahí ya me hizo pensar más. Lo lindo es que estoy en Telefe, que es mi casa, es mi vuelta. Está toda la gente de mis programas. Llegar, esas sonrisas, abrazos, miradas, ya te sentís bien. Y bueno, ahora es como que hay cosas que las tengo que pensar, pero también es un gran desafío poder ser yo y hacer este programa, poder encontrarse a personaje que obviamente todavía no lo tengo. No te voy a decir que estoy recanchera, me va a criticar el país entero porque estoy anti todo, pero la vida es una sola y también vale la pena divertirse. realmente la tele me encanta y fue una etapa de mi vida que amé y que extrañé un montón, o sea, con lo cual estoy muy feliz de volver a estar acá y tengo pequeños angelitos que me van cuidando y me van aconsejando y escucho a todos y estoy superatenta a todos los secretitos que me dicen y aplico. Y después lo peor va a ser cuando lo vean mis hijos, que me van a dar, pero estoy preparadísima para esas críticas, pero creo que lo voy a lograr. Me tengo fe.

Maru contó que Donato la llamó para darle su bendición a la hora de reemplazarlo (RS Fotos)

—¿Cómo cambian los roles ahora que Donato de Santis ya no está?

—D.B: El tema de roles se va dando con cada uno de los participantes. Siempre mi misión en MasterChef es tratar de quebrar un poco con los nervios del participante y tratar de hacerle más amena esa obra de competencia para que puedan brillar. Y después la parte del juzgar es un plato: no pasa nada, pero es una competencia y nadie quiere perder.

—G.M: Siempre han sido muy cambiantes los roles, de todas maneras. Nos complementamos mucho. Con Maru nos estamos adaptando. Obviamente, antes casi telepáticamente yo sabía lo que los otros dos iban a decir. Ahora hay que prestar un poco más de atención. En cuanto Maru vaya definiendo qué papel quiere, yo me voy adaptando al mío. Somos tres personas que saben mucho de cocina, y Maru sabe más de televisión que todos nosotros.

—M.B: No es que sea más práctica, pero soy mamá, entonces me gustan las cosas rapidito. Donato me llamó el otro día para decirme que yo era la mejor persona que lo podía reemplazar, que está feliz. Creo que la parte emotiva son momentos que surgen. Lo más lindo es ser uno y que las cosas te vayan tocando, sin privarte. Dami y Germán la tienen recontratada y al principio mirás al costado, pero después decís: ‘basta, quiero ser yo’. Soy superemotiva y supercálida, sé que me voy a encariñar con gente, que me va a tocar el corazón, y también sé que me van a hacer enojar cuando repitan un error.

—¿Cómo llegaron los participantes en el arranque de esta temporada?

—D.B: Como todo inicio, cuesta. Yo siempre doy el ejemplo de que es como mudarte, o como empezar un trabajo nuevo: la cocina es diferente, están ubicadas las cosas diferentes, los utensilios son diferentes, los electrodomésticos son diferentes. Pero por lo menos ya rompieron el hielo y empezaron a cocinar. La edición anterior dejó la vara muy alta, pero tampoco empezaron tan bien. Eso me da esperanza. También los desafíos están más difíciles. A medida que pasan las temporadas, hay que sorprender al participante, pero ya sabe de qué se trata.

—G.M: Los veo como todos los años hasta el cuarto programa. Hay muchas menos milanesas, lo cual me alegra un montón. La edición anterior venía de milanesa en milanesa en milanesa, y estos no hacen milanesas. Es raro, no lo quiero ni decir para que no pase. No han hecho ni una milanesa en cuatro programas. Tampoco han cocinado nada dulce, no han usado un horno. Ha empezado bastante tranquilo.

—¿Alguno de los participantes se destaca hasta ahora?

—D.B: A mí me pasó algo esta temporada que creo que no me había pasado: todos están con ansias de ganar y todos quieren superarse. Hoy escuchaba a uno de los participantes decir algo maravilloso: que en este proceso de la competencia quiere aprender y cada vez le fascina más. Y no se van frustrados. Pero no te puedo decir un nombre porque van ni una semana, y sería injusto: son 24. Sí te doy una pista: siempre el mundo del deporte trae sorpresas, porque la disciplina, la exigencia y el contrarreloj del deporte hacen que eso sea, y esta temporada no es la excepción. La vez pasada, Maxi López y el Turco Husaín llegaron los dos a la última etapa.

—G.M: La verdad que todavía no siento eso. Es un grupo muy parejo, de gente muy profesional. Todavía no se sabe nada. Me gusta mucho este momento, como que no sabés quiénes van a ser los personajes, quiénes van a ser los graciosos, con quiénes me voy a pelear, porque me voy a pelear con alguno. No sé nada y está buenísimo no saberlo también.

—M.B: Un productor me dijo algo que me hizo ver distinto todo esto: que está claro que hay un grupo de gente que tiene que aprender y un jurado que tiene que enseñar. Porque vos entrás al programa y pretendés que todos sepan cocinar, y hay unos que no tienen la más remota idea. Hoy Learna me dijo que lo único que sabe hacer es café en cápsulas. Entonces te ubicás distinto, escuchás, comprendés, te metés en otro lado. Sí están los personajes a los que les gusta la cocina, que cocinan mejor, pero todavía no tenés a alguien que te diga: este ya la tiene clara.

Damián no será parte de MasterChef Junior, pero aseguró que estará de invitado

—¿Cómo se preparan para el regreso de MasterChef Junior?

—D.B: Ahí voy solo de invitado. Va a estar Germán, va a estar Maru, va a estar Ian (Lucas) y va a estar Vero (Lozano) en la conducción. Hay desafíos divertidos para hacer con ellos de pastelería, que me divierten a mí. Es un formato que lamentablemente yo, por el teatro, no pude hacer, pero estoy muy feliz de que lo haga Ian y Germán. Era el sueño de Germán: él es padre gracias a haber hecho MasterChef Junior, así que creo que es un sueño de Germán poder volver a hacerlo.

—G.M: No es mi gran sueño. Me gustó mucho hacerlo. La primera vez que lo hice tenía mucho miedo a los chicos: yo era de esas personas que si le aparecía un chico decía, ¿de qué le hablo, qué hago? Y terminé de hacerlo y dije: me encantan los chicos. Y después de eso fui papá. Ahora lo estoy encarando medio canchereando, pero sí, me pone muy contento hacerlo. Vi a algunos de los chicos, son increíbles. Tengo mucha fe.

—M.B: Tengo una mano mucho más relajada porque tengo una debilidad especial por los chicos. Acá hay que tener cuidado con el tema de las edades: un chiquito muy chico te puede derrotar, y uno más grande tiene otra letra, otra voz. Lo que me tengo que controlar es eso. Tengo libertad total, y Germán, que supuestamente era el malo, ahora tiene hijos, así que va a tener corazón.

—¿Cómo es la relación con Wanda Nara en las grabaciones?

—G.M: Cada vez peor [ríe]. Le decimos más barbaridades y ella nos dice más barbaridades. No sé si van a salir al aire o no, pero está bueno que nos podamos hacer bromas sin ofendernos. Eso me da la tranquilidad a la hora de divertirme. Y sí, nos queremos mucho, y nos respetamos también.

—M.B: Bien, superbién. Wanda es muy divertida, muy ocurrente. Siempre te tira algún comentario que te morís de risa. Ella misma pincha y yo pico. Se arman risas cómplices en el medio del plató. La verdad que es muy divertido.

—¿Qué esperan del público en esta nueva temporada?

—D.B: Que nos acompañen. Con el teatro me di cuenta aún más de lo que significa MasterChef: a la salida la gente te espera preguntando cuándo vuelve. Es una temporada que creo que la están esperando mucho. Fue muy buena la anterior, muy renovada, con cosas nuevas: nunca tuve tantos participantes, era un experimento y salió bien. Vamos por la revancha con esta.

—M.B: Estoy en plena campaña política. Estoy por comprarme a toda la gente: doy besos, abrazos, mil fotos por la calle. Voy a todos los eventos que me dicen para que la gente me ame.

Germán destacó que, hasta el momento, los participantes no se apoyaron en las milanesas a la hora de cocinar

—¿Cómo compaginás el teatro con el regreso a MasterChef?

—D.B: Yo creo que hice el teatro por la liberación que me dio la tele. Venía de Bake Off, un formato un poco más rígido, no estaba tan acostumbrado a las cámaras. Ese MasterChef del 2020 cambió mucho en mí, en mi manera de manejarme en la tele, de divertirme y de olvidarme de las cámaras. Es mucho más complejo, porque en el teatro hago el chiste y se ríen o no se ríen, en cambio en la tele no sé qué pasa en la casa de cada persona que mira. Sabía que no podía hacer las dos cosas al mismo tiempo, por eso todo se escalonó así, y estoy feliz de que sea de esa manera.

¿Cómo hacés para combinar los entrenamientos, tus locales y las grabaciones de MasterChef?

—M.B: A las cinco de la mañana, cinco menos diez, arranco a entrenar, arrastrada como sea. La llevo a mi hija al colegio, hasta ahí voy bien. Después tengo que correr, trato de no llegar tarde, y después voy a los locales. Hago todo al revés. Estoy más ajustada, e imaginate que también viene MasterChef Kids, que es otra movida. Pero cuando me propusieron esto no tenía mucho que pensar: era sí o no, y sabía que me iba a arrepentir si no lo hacía.

—Me hablaron de cambios en los desafíos, ¿Algo que puedan adelantar?

—D.B: Hay mucho cambio en eso, que era algo que queríamos, porque no hay que repetirse, hay que renovarlos. Los leímos todos antes, son 100 episodios y van a tener de todo. Ya arrancó arriba y creo que ahí se va a mantener. Y las exigencias seguirán así: después agradecen y se van contentos, y después te encontrás con exparticipantes, como Ian, que ganó, o la Reini (Sofía Gonet), que es subcampeona, y te agradecen mucho.

Fotos: RSFotos