Berlín, 25 sep (EFE).- La ministra alemana de Economía, Katherina Reiche, subrayó este viernes la importancia de llevar a cabo reformas estructurales para poder garantizar un crecimiento sostenido de la economía alemana, al comentar las proyecciones de los cinco principales institutos económicos del país, que "dan motivos para un optimismo cauteloso".
"La recuperación económica no debe hacernos olvidar que necesitamos un crecimiento duradero y que, para lograr un crecimiento estable, se requieren reformas estructurales", dijo en una comparecencia ante la prensa, al advertir de que precisamente porque hay primeras señales de una mejora de la situación, hay que dejar claro que aún no se ha alcanzado el objetivo.
Recordó que el actual crecimiento se ha visto impulsado por el gasto público en infraestructura y defensa, así como por las exportaciones, mientras que la inversión privada sigue siendo débil.
"Nuestro objetivo debe ser que la economía no solo crezca cuando el Estado gasta dinero, sino que lo haga por sus propios medios,", dijo.
Agregó que las reformas son también una cuestión de justicia y una promesa fundamental a las futuras generaciones.
La justicia no significa "nivelar cada vez más las diferencias mediante la redistribución", sino "facilitar el mérito, reforzar la responsabilidad individual y hacer que el ascenso social sea alcanzable", declaró.
"Un país solo sigue siendo social y solidario si es lo suficientemente fuerte como para garantizar de forma duradera el pacto social", añadió.
Afirmó que ahora hay que aplicar con determinación las medidas de reforma necesarias y se refirió a tres ámbitos en los que se centra la agenda del Gobierno: mejorar las condiciones para el empleo y el crecimiento, movilizar capital privado, y traducir la excelencia tecnológica en productos y empresas.
En lo que respecta a la movilización de capital privado, Reiche anunció para octubre una cumbre en Berlín para que inversores y empresas nacionales e internacionales descubran Alemania como destino de inversión.
Los cinco principales institutos económicos alemanes revisaron al alza sus previsiones para 2026 ante una evolución, sobre todo en el primer semestre, mejor de lo que se esperaba en primavera.
Los institutos prevén para 2026 un avance del PIB alemán del 1,3 % y para 2027 del 1,1 % , frente al 0,6 % y al 0,9 %, respectivamente, pronosticados en la primavera pasada, después de que el país centroeuropeo cerrara 2025 con un leve crecimiento del 0,2 %, dejando así atrás dos años consecutivos de recesión.
En 2028, la economía alemana volverá a crecer algo menos, un 0,4 %, lo que refleja el límite estructural de la recuperación, con un potencial de población activa que se reduce por motivos demográficos y un crecimiento potencial que también sigue descendiendo. EFE


