
Google empezó a permitir que cualquier persona con una cuenta instale en su propio celular Android aplicaciones creadas con inteligencia artificial, sin pasar por el proceso de publicación en la tienda Play Store. La función, llamada “biblioteca personal”, se activa a partir de este martes en Estados Unidos y otros mercados seleccionados, para mayores de 18 años.
La novedad apunta a quienes usan Google AI Studio, la herramienta de la compañía para generar aplicaciones a partir de instrucciones escritas en lenguaje cotidiano, una práctica conocida como vibe coding (programar describiendo lo que uno quiere, sin escribir código).
Hasta ahora, para correr esas aplicaciones en un teléfono Android había que conectar el dispositivo a una computadora o publicarlas en la tienda, con lo cual quedaban disponibles para los cerca de 3.000 millones de usuarios de Play Store.

Cómo funciona la biblioteca personal
Con el cambio, la aplicación generada se guarda en una sección exclusiva del perfil del usuario y no aparece en las búsquedas, los listados ni las recomendaciones de la tienda. Solo la persona que la creó puede instalarla, y puede hacerlo en varios de sus dispositivos con acceso a Play.
“Esa es la razón por la que el futuro de las aplicaciones en Google Play es personal, seguro y hecho por todos”, afirmó Sam Bright, vicepresidente y gerente general de Google Play y el Ecosistema de Desarrolladores, en una conferencia de prensa previa al anuncio, citado por TechCrunch.
Bright agregó que la tienda pasa de la lógica de “hay una aplicación para eso” a “hay una aplicación para mí”, en referencia a las herramientas que permiten a usuarios sin conocimientos de programación resolver necesidades puntuales con software propio.

Las aplicaciones privadas igual deben cumplir las políticas existentes de Google Play. Sobre el alcance de esa revisión, sin embargo, las coberturas difieren: 9to5Google informó que las apps compartidas con otras personas pasarán por un control de seguridad, mientras que Ars Technica sostuvo que las aplicaciones privadas no son revisadas por la empresa y que ese control recién comienza cuando el proyecto se vuelve público. Google no precisó si ese control inicial es automático, humano o ambos.
Un paso hacia la publicación pública
En los próximos meses, Google habilitará la posibilidad de compartir estas aplicaciones con “un círculo cercano de amigos y familiares”, sin necesidad de una cuenta de desarrollador profesional. La empresa todavía no definió cuántas personas podrán integrar ese grupo.
Si una aplicación privada gana popularidad y su creador quiere ofrecerla a todo el público, Google ofrecerá un camino para pasar a una cuenta de desarrollador profesional. En ese momento, el proyecto deberá superar las mismas revisiones de confianza, seguridad y estándares de calidad que cualquier otra aplicación publicada en la tienda.
La posibilidad de generar aplicaciones Android con inteligencia artificial en AI Studio había sido introducida en mayo, pero instalarlas en el propio teléfono requería recurrir a herramientas de depuración o instalar manualmente el archivo del programa, un paso que suele desalentar a usuarios sin experiencia técnica.
El anuncio se dio en el marco de una serie de actualizaciones de Google Play difundidas el mismo día. Entre ellas, la empresa presentó Game Finder, un motor de recomendación de videojuegos basado en inteligencia artificial que usa datos de una comunidad de 1.200 millones de jugadores, y una ampliación de Ask Play, el asistente de la tienda, para que compare directamente las diferencias entre aplicaciones similares.
Google también sumó funciones sociales para la sección de juegos: publicaciones de comunidad en las fichas de cada título, desafíos grupales de 48 horas llamados Sprints, y una opción para que madres y padres compartan con los desarrolladores el rango de edad de sus hijos sin revelar la fecha de nacimiento exacta.



