
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha expresado su profunda preocupación por el agravamiento de la situación en el norte de Etiopía, donde los enfrentamientos en la región de Tigray y sus alrededores se han intensificado en las últimas horas y las hostilidades se han extendido a territorios próximos.
Uno de los principales motivos de alarma es la toma y ocupación de los aeropuertos de Mekelle, Axum y Shire, en un contexto marcado por el aumento de la violencia y el deterioro de las condiciones de seguridad, ha indicado el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, en una declaración oficial difundida en redes sociales.
Ante esta situación, el secretario general ha reclamado a todas las partes implicadas que reduzcan de inmediato la tensión y que actúen "con máxima moderación" para impedir que la confrontación desemboque en una crisis de mayores dimensiones.
La ONU ha situado asimismo la protección de la población civil entre sus principales prioridades y ha exhortado a los actores implicados que permitan que las organizaciones y socios humanitarios puedan desplazarse de forma "segura y sin obstáculos" para proporcionar asistencia a las personas que la necesitan.
En la misma línea, desde la organización han advertido de la necesidad de eludir cualquier medida que pueda ampliar el conflicto originar consecuencias todavía mas graves para la población y la estabilidad de la región.
En paralelo, el secretario general ha reafirmado el respaldo de Naciones Unidas a las indicativas impulsadas por la Unión Africana para contener la escalada. Entre ellas, ha aludido a la labor del expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo, orientada a rebajar las tensiones y facilitar que las partes regresen a la vía del diálogo.
En este sentido, la ONU ha reiterado su llamamiento a retomar las negociaciones de buena fe dentro del marco establecido por el Acuerdo de Pretoria, que constituye la referencia para los esfuerzos destinados a avanzar hacia una salida negociada de la crisis en Tigray.
Las palabras de Guterres llegan después de que el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) haya anunciado este miércoles el inicio de una "guerra defensiva" frente a las tropas federales de Etiopía tras el estallido de nuevos combates en la región de Tigray, incluida la toma por parte del grupo del aeropuerto de la capital regional, Mekelle, sin que las autoridades centrales se hayan pronunciado por ahora sobre la situación sobre el terreno.


