Un amigo de la infancia de Claudio Hernán Di Carlo —el hombre oriundo de Junín identificado también como Hernán Bloquero, que amenazó de muerte al conductor Homero Pettinato frente al estudio de Olga— salió a hablar este martes ante las cámaras y reveló que, tras la muerte de su madre, un tío lo habría internado en una institución que, según completó una periodista de esa localidad, funcionaba como establecimiento psiquiátrico.
El testimonio emergió en el marco de la cobertura que el canal 10 de Junín realizó junto al programa *Primicias Ya* (América TV), conducido por Luis Ventura y Marina Calabró. El amigo, identificado como Andrés, habló desde la ciudad bonaerense y aportó datos sobre la historia personal de Di Carlo que contradicen, al menos en parte, lo que el propio acosador había declarado días atrás.
El amigo dijo que Di Carlo vivía con su madre y que ella falleció
Andrés precisó que el vínculo con Di Carlo arranca en la primera infancia. “Desde los tres años, de los seis en adelante fuimos a una escuela que se llama Escuela 4, en el campo, y estuvimos hasta los doce, trece años juntos”, describió. Esa escuela rural fue el escenario principal de una amistad que, según el propio relato, se fue diluyendo con el paso del tiempo.
El último recuerdo nítido que conserva de esa época es una visita a la casa de Di Carlo. “Vine una vez acá a la casa de él a jugar a los jueguitos, antiguamente”, contó, y fue en esa ocasión cuando vio a la madre en un estado preocupante. “Yo veo a la madre, que estaba durmiendo, y bueno, pobre, él me decía que andaba mal, estaba operada”, relató ante el micrófono de la periodista móvil.
Ese relato se cruzó de frente con lo que Di Carlo le había contado al conductor Pablo Layus en su primera aparición pública. El hombre le dijo a Layus que había perdido a su padre hace veinte años, pero que convivía con su madre. Calabró lo marcó desde el piso: “No es erróneo lo que vos tenías, es erróneo lo que él le contó a Layus”. El testimonio de Andrés, en cambio, dejó en claro que la mujer ya no está. Antes de que él tomara la palabra, la propia periodista del móvil había anticipado la contradicción: “Es una persona que desde muy chica está sola. Su mamá falleció”.
Sobre el carácter de Di Carlo, Calabró le preguntó directamente al amigo cómo lo definiría. La respuesta fue escueta pero contundente: “Educado bien”, dijo Andrés, sin agregar calificaciones negativas ni referencias a conductas violentas en su trato cotidiano.
Según el amigo, un tío lo internó en un lugar que funcionó como psiquiátrico
El tramo más sensible del testimonio llegó cuando Andrés precisó qué ocurrió con Di Carlo después del fallecimiento de su madre. Según relató, un tío que reside en Junín lo habría internado en un establecimiento que anteriormente funcionaba como institución psiquiátrica. “Fue el tío que vive acá, lo internó en un lugar. Antes funcionaba así. Se llevaban a todas estas personas”, dijo, mientras la periodista móvil completaba la referencia al sitio, aclarando que hoy el lugar ya no opera.
Calabró subrayó el peso del dato en el momento en que llegó al estudio: “Es un dato muy importante porque él lo niega”. En efecto, en su entrevista con Layus, Di Carlo no había mencionado ningún tipo de internación ni trayectoria vinculada a la salud mental. El contraste entre ambas versiones fue lo que llevó al equipo periodístico a destacar el testimonio del amigo como una pieza clave para reconstruir la historia personal del acosador.
Di Carlo negó ser obsesivo y describió su aparición en Palermo como una casualidad
En esa misma conversación con Primicias Ya, Di Carlo había ofrecido su propia versión de lo sucedido el lunes frente al canal Olga, en el barrio porteño de Palermo Hollywood. Dijo que había viajado a Buenos Aires a “pasear en primavera” y que pasó sin advertirlo por la esquina donde funciona el estudio. “Cuando lo vi empecé a ver rojo”, reconoció, aunque aseguró haber permanecido apenas diez minutos antes de retirarse.
Sobre el gesto que realizó frente al ventanal —que Pettinato y el personal del canal interpretaron como una simulación de degüello—, Di Carlo lo atribuyó a un cruce previo en redes sociales. “Todo el mundo sabe que sea quien sea que se meta con los tatuajes que yo me hice por Sofía Gonet, sabe que yo salto enfurecido”, explicó. Negó ser obsesivo o fanático y sostuvo que sus cinco tatuajes alusivos a Gonet responden a “una promesa que pertenece al plano privado”.
Pettinato describió a Di Carlo como alguien “fuera de sí” y radicó una denuncia penal
Pettinato se refirió al episodio este martes en La mañana con Moria, donde describió la presencia de Di Carlo frente al estudio como una amenaza directa. “No soy psiquiatra para darle un diagnóstico, pero realmente sentí que era una persona fuera de sí, haciendo algo que trae consecuencias gravísimas y sin entenderlo en absoluto”, expresó el conductor.
El artista precisó que lo que hasta entonces le parecía un caso de hostigamiento en redes —que asociaba con la serie Bebé reno— cambió de naturaleza cuando el hombre se presentó físicamente. “Una cosa es que alguien publique mensajes o insista en redes; otra es una amenaza de muerte directa y que se presente en tu lugar de trabajo”, diferenció Pettinato.
La denuncia penal ya fue radicada. Según el conductor, la Justicia deberá determinar si se trató de un acto aislado o de una conducta sostenida, y establecer si el hombre comprende la gravedad de sus actos. Di Carlo, por su parte, evitó comprometerse a presentarse voluntariamente: “Yo ahora no me encuentro en Buenos Aires”, respondió cuando Layus le preguntó sobre el proceso judicial.
Fue la primera vez que el acosador se aproximó físicamente a alguno de los dos. Mientras la investigación avanza, Pettinato tiene previsto presentarse el viernes con su proyecto musical ante un público de entre 200 y 300 personas, situación que definió como difícil de encarar dada la incertidumbre sobre el paradero de Di Carlo.


