
Los comerciantes Jhoan Santiago González Villanova, oriundo de Bucaramanga, y Jhon Sebastián Álvarez Olarte, natural de Barrancabermeja, dos santandereanos que residían en Santa Rosa del Sur, Bolívar, y se dedicaban al comercio de oro, fueron hallados asesinados con arma de fuego en la madrugada de este viernes 28 de agosto en una vía del área metropolitana de Cartagena.
El caso concentra ahora los esfuerzos de la Policía y la Fiscalía para reconstruir qué hicieron en la ciudad durante las horas previas al crimen, establecer con quiénes iban a reunirse y ubicar el vehículo en el que se movilizaban.
Uno de los datos que tomó fuerza en la investigación es que ambos habían llegado a Cartagena apenas dos días antes del doble homicidio, después de haber estado en Barranquilla, por una actividad comercial que todavía no ha sido precisada. También se indaga por un Renault Logan que usaban y que hasta ahora no ha sido localizado.
Los cuerpos aparecieron junto a la vía que conecta Cartagena con Turbaco
El hallazgo ocurrió hacia las 6:20 a. m. del 28 de agosto, a un costado de una de las orejas del puente que comunica con Turbaco, en el retorno que conduce hacia la carretera Troncal de Occidente. Personas que transitaban por el sector vieron los cuerpos y avisaron a las autoridades.
La Policía Metropolitana de Cartagena informó que los dos hombres fueron encontrados en medio de la maleza, prácticamente uno junto al otro. Personal de la Seccional de Investigación Criminal quedó a cargo de la inspección técnica del lugar.

La Policía señaló que los cuerpos “presentan impactos por proyectil de arma de fuego. La inspección técnica al lugar de los hechos fue adelantada por personal de la Seccional de Investigación Criminal”.
Algunos detalles que llamaron la atención del grupo de criminalística fue que uno de los cuerpos estaba boca arriba. Vestía jean azul, camiseta negra y medias del mismo color; tenía el rostro cubierto con una camiseta blanca estampada con rastros de sangre, las manos atadas y en los antebrazos llevaba manillas parecidas a las que se usan en algunos hoteles para identificar huéspedes.

La otra víctima también vestía jean azul y camiseta negra. Su rostro estaba cubierto con lo que sería un plástico amarillo. Durante la inspección, los investigadores verificaron además que uno de los hombres tenía tatuajes en ambos brazos, desde las manos hasta los codos.
La pesquisa busca reconstruir las últimas horas de los dos comerciantes
Una de las preguntas centrales del caso es qué pasó entre la salida de los dos hombres del lugar donde se hospedaban y el momento en que fueron encontrados muertos. Versiones conocidas por medios digitales de Cartagena indican que estaban alojados en un edificio del sector de Torices.
De acuerdo con esas versiones, ambos habrían salido del lugar hacia las 10:00 de la mañana del jueves 27 de agosto. Desde ese momento, sus familiares y allegados perdieron comunicación con ellos.

La presencia de los dos comerciantes en Cartagena estaría vinculada con un negocio, aunque todavía no está claro con quién se reunirían ni qué operación planeaban concretar. Esa secuencia previa al crimen es hoy una de las líneas principales de trabajo para los investigadores.
La investigación sigue abierta mientras la Policía Metropolitana de Cartagena y la Fiscalía recopilan testimonios, revisan videos de cámaras de seguridad y buscan otros elementos que permitan reconstruir el recorrido de los dos hombres antes de que aparecieran asesinados en la vía a Turbaco.

El doble homicidio también provocó una reacción en Santa Rosa del Sur. La Parroquia Santa Rosa de Lima expresó: “Como comunidad parroquial expresamos nuestra solidaridad con las familias de los jóvenes Jhoan Santiago González Villanova y Jhon Sebastián Álvarez Olarte. Expresamos nuestra cercanía, oramos para que Dios los fortalezca y a ellos les conceda el descanso eterno”.