Dos meses después de la semifinal mundialista entre Argentina e Inglaterra, con las aguas ya calmadas, el capitán y referente de los Tres Leones, Harry Kane, finalmente rompió el silencio. No solo reveló qué sintió después de quedar eliminado con el equipo de Lionel Scaloni, sino también aprovechó para elogiar a Lionel Messi.
El duelo llevado a cabo en Atlanta el pasado 15 de julio dejó, entre tantas cuestiones, un inmenso dolor en los hinchas y jugadores ingleses, quienes soñaban con volver a levantar una Copa del Mundo 60 años después de su última y única conquista.
“Obviamente, para mí fue duro aquel día. Un momento difícil al quedar eliminados de esa manera”, reconoció el delantero del Bayern Munich, aludiendo a cómo dio vuelta el partido la Albiceleste.
“Pero tengo muchísimo respeto por Messi. Lo vi crecer como futbolista. Creo que es simplemente un jugador increíble y también una persona increíble, por lo que me cuentan las personas que lo conocen. Lo he tratado sólo un par de veces, pero me parece una persona muy humilde. Siempre ha puesto al equipo por delante de él, y creo que ésa es una de las razones por las que Argentina tuvo el éxito que tuvo”, agregó.

“De aquel día, recuerdo que lo abracé y le deseé buena suerte para la final. No fue nuestro Mundial al final, pero de eso se trata una Copa del Mundo: los mejores jugadores enfrentándose en el escenario más grande y, por supuesto, siempre va a haber un perdedor”, afirmó, refiriéndose al abrazo que le dio a Leo una vez terminado el partido.
“Aquel día, tras perder, intenté mantener la cabeza alta y mostrar respeto por el otro equipo. Creo que eso fue algo importante, y especialmente hacia Leo por lo increíble que ha sido durante tantos años en el fútbol”, concluyó el delantero en diálogo con el diario Marca.
El lamento del técnico de Inglaterra a dos meses de la derrota con Argentina
A diferencia de la aceptación que mostró Harry Kane, el técnico Thomas Tuchel definió el partido como “una agonía de proporciones épicas”.
“Concedimos una chance enorme justo antes de la pausa para tomar agua. Nos quedamos como esperando la muerte”, comentó el DT alemán al recordar la manera en que sus dirigidos quedaron acorralados contra su propio arco en la etapa complementaria.

“Argentina puso un nivel de locura increíble: cambio tras cambio, un atacante tras otro. Quedaron desbocados adelante. Nos costó muchísimo aguantar esa presión”, explicó.
“Es mi cicatriz y tengo que vivir con ella. Nadie está más herido que yo, nadie la deseaba más. Podés torturarte sin fin pensando: ‘Si hubiera hecho cambios diferentes, habríamos ganado’. Pero simplemente no lo sabés”, continuó.
“Esto es parte de un proceso para aprender y mejorar. Tengo que vivir con esto y seguir adelante”, aseguró en un documental especial de una hora titulado “Reflections” (Reflexiones), producido por la federación inglesa (FA).




