Electrodomésticos en una cocina. (Europa Press)

La lavadora o el lavavajillas son algunos de los electrodomésticos esenciales en muchos hogares. Por ello, una de las consultas más recurrentes de los usuarios es cuándo se debe renovar el equipo en vez de insistir con gastos de reparaciones o mantenimiento. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la vida media de una lavadora se estima en 11 años y 3 meses. Sin embargo, la verdadera duración estará determinada por la frecuencia de uso y tecnología de los componentes.

Por otro lado, la decisión de sustituir un electrodoméstico no debería basarse solo en si el mecanismo funciona o no. Para los fabricantes líderes del mercado, la “vida útil” es un equilibrio entre resistencia mecánica, eficiencia energética y coste de oportunidad. Aún así, no todas las familias están dispuestas a cambiar estos aparatos simplemente porque están anticuados, asumiendo el desembolso económico que eso supone, si no le han dado problemas a lo largo de su existencia en el hogar.

De esta manera, las familias de Canarias podrán solicitar desde el 15 de septiembre los bonos del Plan Renove de Electrodomésticos 2025-2026, que prevé ayudas de entre 70 y 450 euros para sustituir aparatos antiguos por otros con mayor eficiencia energética. El Gobierno autonómico destinará 1,6 millones de euros a los descuentos directos incluidos en el programa, que cuenta con una inversión pública total de dos millones. La iniciativa estará disponible en todas las islas y permitirá renovar frigoríficos, lavadoras, lavavajillas, secadoras y placas de inducción.

En qué consiste la ayuda

El programa contempla dos modalidades según la situación económica de cada solicitante. Los consumidores en general podrán recibir hasta 250 euros por electrodoméstico, mientras que las personas vulnerables podrán acceder a bonos de hasta 450 euros por aparato. La cuantía final dependerá tanto del tipo de producto elegido como de su clasificación energética. El objetivo consiste en facilitar la adquisición de equipos que reduzcan el consumo de electricidad y, con ello, el gasto de los hogares en sus facturas.

Una cocina moderna equipada con electrodomésticos nuevos. (Rent)

Cada beneficiario podrá sustituir un máximo de cinco aparatos durante el periodo de vigencia del plan. Para optar a la ayuda reforzada, será necesario acreditar la situación de vulnerabilidad al completar el registro en la plataforma habilitada por el Ejecutivo canario. La documentación podrá incluir un certificado de vulnerabilidad, una factura que confirme la condición de beneficiario del bono social eléctrico o la resolución de concesión del Ingreso Mínimo Vital. En los dos últimos supuestos, los documentos deberán haberse emitido como máximo tres meses antes de la solicitud.

El plan también contempla la retirada del electrodoméstico que se sustituya. La operación de compra incluirá la entrega del nuevo equipo y la recogida del antiguo, que pasará al circuito autorizado de gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, conocidos como RAEE. Ese procedimiento permitirá controlar el destino de los dispositivos retirados y recuperar materiales para otros procesos productivos. La medida busca aliviar el desembolso que supone renovar estos productos, impulsar la eficiencia energética y reforzar un modelo de economía circular.

Cómo pedir el bono

Las personas interesadas deberán registrarse en la plataforma del programa y solicitar el bono antes de comprar el electrodoméstico. El plazo para iniciar el trámite se abrirá el 15 de septiembre y la ayuda deberá estar concedida antes de acudir al establecimiento. Una vez emitido, el bono tendrá una vigencia de 15 días. Durante ese periodo sólo podrá utilizarse en los comercios adheridos al Plan Renove. Si la compra no se completa dentro del plazo establecido, el descuento caducará y el importe reservado volverá a quedar disponible para otros solicitantes.

La iniciativa también pretende favorecer la actividad de los comercios locales adheridos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El establecimiento aplicará el descuento de forma directa en el momento de la compra. Por tanto, el beneficiario no tendrá que adelantar la totalidad del precio ni esperar un reembolso posterior, sino que pagará la diferencia entre el coste del producto y la ayuda recibida.

La iniciativa también pretende favorecer la actividad de los comercios locales adheridos, con especial atención a las pequeñas y medianas empresas del archipiélago. La sustitución de los equipos antiguos combina así el ahorro doméstico con la renovación de los electrodomésticos.