
Si hay un insecto que, en términos generales, causa un rechazo irremediable, esa es la cucaracha. Su aparición en cualquier parte genera un sentimiento de asco, pero si esta aparece en tu casa, entonces la repulsión se incrementa exponencialmente. Aunque la limpieza en el hogar sea excelente, existe una forma en la que estos bichos pueden entrar sin ser detectados. El creador de contenido especializado en control de plagas, El Bicho Raro, ha señalado que los envases de cartón, entre ellos los briks de leche, pueden convertirse en una vía de entrada al hogar para las cucarachas alemanas (Blattella germanica), una especie urbana que suele llegar oculta entre mercancías.
“¿Tienes cucarachas de las pequeñas en tu casa? Pues seguramente el culpable es un producto que compras en el supermercado y ni te lo imaginas”, ha asegurado el experto en uno de sus últimos videos en redes sociales (@elbichoraro.es). Pero, su advertencia se centra en el embalaje, no en el alimento. “El producto es la leche. Sí, no la leche en sí, no la leche que viene dentro, sino los cartones de leche, las cajas”, aclara.
Al parecer, como explica, estos envases llegan agrupados en palés y suelen acumularse durante el almacenamiento y el transporte. “Son palés que vienen muy apretados, muy acumulados. Entre los cartones hay muchos huecos y, tanto en los almacenes como en los camiones que lo transportan, son donde se van acumulando las cucarachas”, ha afirmado. A partir de ese movimiento de mercancías, añade, los insectos pueden pasar de un producto a otro antes de llegar a una casa.

El cartón ofrece huecos donde las cucarachas pueden refugiarse
El especialista ha explicado que “un material que es especialmente problemático es el cartón, porque tiene muchos huecos pequeños”. Pero, sobre todo, “se esconden” en aquellas cajas gruesas y de varios pliegues, donde pueden llegar a permanecer durante bastante tiempo sin moverse en una esquina y sin ser detectadas.
El problema puede trasladarse a viviendas, bares, restaurantes y otros negocios que reciben envíos frecuentes, pues no solo pasan desapercibidas en cajas de cartón. Según El Bicho Raro, también se esconden en “bolsas, mercancía, muebles, electrodomésticos” y otros objetos que estuvieron en espacios con acumulación de materiales, como almacenes o camiones.
Especialmente, en locales gastronómicos, los pedidos de bebidas, alimentos y embalajes pueden constituir un punto de ingreso. “Sobre todo vienen en las cajas de bebidas. Es muy habitual porque hay mucho trasiego de cajas dentro de los camiones y se van pasando, al final, de unas cajas a otras”, ha detallado.

Por ese motivo, el experto recomienda revisar los productos antes de guardarlos en la alacena. Concretamente, para el caso de los cartones de leche da un consejo: “Antes de meterlo en tu casa, pegarle unos golpes en la puerta y por lo menos así te aseguras de que no estás metiendo cucarachas en tu casa”.
No suele llegar desde la calle o el saneamiento
Asimismo, el experto insiste en que “esto es una plaga totalmente urbana y que no procede del saneamiento ni de la calle, como puede pensar mucha gente”. Por esto mismo, lo más recomendable es revisar esos objetos o mercancías que se introducen en casa o local. Además, si se avistan cucarachas, también aconseja revisar qué productos, muebles o aparatos ingresaron en el hogar durante las últimas semanas o meses para ir a la raíz del problema. “No significa que si tienes cucarachas, tu casa o tu establecimiento esté sucio”, afirma.
En especial, El Bicho Raro explica que los electrodomésticos de segunda mano, los objetos recuperados de la calle y las compras en grandes almacenes son los que hay que vigilar con mayor precisión. Igualmente, las bolsas, cajas y muebles usados pueden transportar insectos o huevos sin que resulten visibles a simple vista. El experto asegura que una plaga cercana puede generar otro riesgo, aunque lo califica como casos menos habitual. “Es posible, es difícil, pero es posible”, señala.

Las condiciones que favorecen que el problema se extienda
Una vez dentro, las cucarachas buscan alimento, humedad y lugares protegidos. Restos de comida, migas, grasa, alimentos sin cerrar y fugas de agua pueden facilitar su permanencia. De esta manera, las áreas detrás de la nevera, debajo del fregadero, junto al lavavajillas o cerca de conductos y desagües reúnen condiciones favorables para que se cobijen en casa.
En este contexto, El Bicho Raro recuerda que la limpieza ayuda a limitar el crecimiento de la plaga, aunque no determina por sí sola que los insectos entren o no en una casa. Así, pese a que la limpieza no determina su aparición, la suciedad, los restos orgánicos y la grasa sí pueden aumentar la disponibilidad de alimento. “Un sitio limpio favorece eliminarla antes que un sitio sucio”, resume el especialista.
Entre las medidas preventivas, figuran sellar grietas y juntas en puertas, ventanas y tuberías; reforzar burletes; colocar rejillas ajustadas en desagües y ventilaciones; guardar los alimentos en recipientes herméticos; reparar pérdidas de agua y limpiar detrás de los electrodomésticos.
En definitiva, la detección temprana es relevante porque una hembra puede iniciar una proliferación en condiciones adecuadas. “Una sola hembra, si encuentra calor, agua, alimento y refugio, puede desencadenar una infestación gigante”, alerta el experto. Si aparecen varios ejemplares, se detectan nidos o las medidas domésticas no funcionan, conviene recurrir a un servicio profesional de control de plagas.




