El Cairo, 27 sep (EFE).- El líder del grupo chií Hizbulá, Naim Qassem, reafirmó este domingo que el movimiento libanés no se desarmará hasta que las tropas de Israel se retiren de las zonas que ocupan en el sur del Líbano en el marco de su ofensiva terrestre iniciada tras el estallido de la guerra en el país el 2 de marzo.

"Apoyamos la continuación de la resistencia y trabajaremos para asegurar su continuidad contra el enemigo hasta que se retire de nuestro territorio y logremos la liberación total del territorio ocupado", dijo Qassem en un discurso televisado con motivo del segundo aniversario del asesinato por parte de Israel de su antecesor, Hasán Nasrala.

El líder de Hizbulá afirmó que el movimiento aliado de Irán está "dispuesto al diálogo" con el Gobierno libanés para desarmarse, en medio de los esfuerzos y las exigencias internacionales a las que se enfrenta el Estado del país mediterráneo para afianzar el monopolio de las armas.

"Estamos dispuestos al diálogo y a la discusión, pero primero, liberen el sur y permitan el regreso de sus habitantes. Entonces, llegaremos a un entendimiento entre nosotros", afirmó, al insistir en que Hizbulá impidió que Israel consolidara su ocupación y "estableciera asentamientos en el Líbano".

La guerra del Líbano estalló el 2 de marzo después de que el grupo chií lanzara ataques contra Israel en solidaridad con Irán tras la ofensiva estadounidense e israelí contra la República Islámica iniciada unos días antes, lo que derivó en un nuevo conflicto que ha provocado la muerte de más de 4.300 personas y más de un millón de desplazados.

"Tras estos inmensos sacrificios, no nos queda más remedio que perseverar. No podemos ser derrotados y continuaremos. La humillación está lejos de nosotros", insistió Qassem, que recordó que gran parte del sur del país ha sido destruido por la campaña de bombardeos israelíes.

Por otra parte, volvió a criticar las negociaciones directas que han mantenido los gobiernos del Líbano e Israel bajo la mediación de EE.UU. y sin la participación de Hizbulá, unas conversaciones que produjeron un acuerdo marco a finales de junio que estipula una hoja de ruta para poner fin a la guerra.

"Congelen las negociaciones directas, opten por las indirectas, alcen la voz y tengan la seguridad de que todos los apoyarán cuando defiendan la soberanía del Líbano", espetó el clérigo, que advirtió que Israel ha violado repetidamente el acuerdo y que el Gobierno libanés "está apoyando el proyecto israelí-estadounidense en lugar de enfrentarlo".

Hizbulá también ha sido duramente criticado por el Gobierno libanés, que asegura que el Líbano ha sido inmerso en una guerra que no ha escogido, mientras que varios sectores de la sociedad acusan al grupo chií de ser responsable de la destrucción de gran parte del territorio y de la propiedad de los libaneses por alimentar la guerra.

Ante esta situación, Qassem anunció que el movimiento se compromete a "garantizar el refugio, la restauración y la reconstrucción" utilizando sus "propios recursos y donaciones". EFE

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