
Honduras destinará alrededor de 14,23 millones de dólares, un aproximado de (382 millones de lempiras) para fortalecer la producción agrícola y aumentar la capacidad de los productores rurales para enfrentar los efectos del cambio climático, especialmente en las zonas más vulnerables del corredor seco.
El objetivo es impulsar una agricultura más productiva, sostenible y conectada con los mercados, en un contexto en el que los productores hondureños enfrentan sequías y otros fenómenos climáticos que afectan los rendimientos y ponen en riesgo los ingresos de las familias rurales.
Como parte de la nueva etapa del proyecto, más de 4.265 productores incorporarán tecnologías orientadas a reducir su vulnerabilidad frente a las condiciones climáticas extremas.
Entre las soluciones previstas se encuentran sistemas de riego por goteo, reservorios de agua, sistemas de bombeo solar, casas malla, invernaderos, secadoras de granos y sistemas agroforestales.
De acuerdo con la Secretaria de Agricultura y Ganaderia SAG, las intervenciones permitirán atender más de 2.400 hectáreas, con énfasis en un uso más eficiente del agua y en mejorar las condiciones para mantener la producción durante períodos de sequía.
El ministro de la SAG, Moisés Abraham Molina, señaló que el proyecto también contempla asistencia técnica especializada para los productores.
“Más de 4,000 productores recibirán asistencia técnica especializada para mejorar la calidad de sus productos, fortalecer sus capacidades empresariales y ampliar el acceso a mercados”, explicó en conferencia de prensa.
Seis departamentos y 88 municipios
A esto se sumará el acompañamiento de más de 8.000 productores para facilitar su acceso al financiamiento formal y fortalecer sus actividades productivas.
El programa tendrá presencia en 88 municipios de Copán, Ocotepeque, Lempira, Santa Bárbara, Intibucá y La Paz, departamentos donde miles de familias dependen directamente de las actividades agrícolas y ganaderas.

Las cadenas de valor priorizadas incluyen café, hortalizas, granos básicos, frutas, cacao, ganadería y agroindustria rural. El proyecto contempla además la participación de organizaciones rurales, micro, pequeñas y medianas empresas agropecuarias, mujeres emprendedoras y jóvenes.
Según la SAG, el proyecto ya brindó asistencia técnica en producción y acceso a mercados a 6.433 productores, de los cuales 37% son mujeres y 23% son jóvenes.
Además, 7.227 productores recibieron acompañamiento para facilitar su acceso al crédito, mientras que 5.273 hogares rurales fueron atendidos mediante acciones relacionadas con alimentación y nutrición.
La meta final del programa es contribuir a que 15.000 hogares rurales superen la condición de pobreza y beneficiar directamente a 30.000 hogares mediante una agricultura más competitiva, sostenible e inclusiva.

Protección ambiental
Así mismo, y en coordinación con mancomunidades, municipalidades y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), se desarrollarán acciones de manejo y conservación en 10 microcuencas estratégicas.
El objetivo es incorporar cerca de 10.000 hectáreas adicionales bajo planes de manejo y protección para mejorar la conservación de los recursos naturales y contribuir a la disponibilidad de agua para las actividades productivas y las comunidades.
La inversión será ejecutada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y los recursos forman parte de una cartera financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Español para el Desarrollo Sostenible (FEDES).