Las autoridades necesitan precipitaciones sostenidas sobre las cuencas que alimentan los embalses. (FOTO: Hondudiario)

La crisis de agua en Tegucigalpa se acerca a uno de sus puntos más delicados de 2026.

El gerente interino de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Raúl Lanza, advirtió que el embalse La Concepción podría entrar en nivel crítico de riesgo hídrico en apenas dos días si no se registran lluvias suficientes sobre las cuencas que lo alimentan.

Actualmente, la represa se encuentra a 0,93 puntos porcentuales del umbral de 25%, nivel que las autoridades utilizan como referencia para entrar en una etapa de mayor riesgo.

“Dentro de dos días ya estaríamos entrando a esta etapa roja”, señaló Lanza.

El problema no es que llueva en la ciudad

La advertencia llega pocos días después de que Tegucigalpa registrara nuevamente precipitaciones tras varios meses marcados por sequía y altas temperaturas.

Pero para los embalses existe una diferencia importante entre que llueva sobre la ciudad y que llueva de forma sostenida sobre sus cuencas.

Una tormenta puede aliviar temporalmente las condiciones urbanas sin producir suficiente escorrentía para recuperar de manera significativa La Concepción o Los Laureles.

Por eso, UMAPS mantiene seguimiento de los pronósticos de CENAOS y Copeco y espera que las precipitaciones aumenten después del 15 de septiembre.

UMAPS advierte que el embalse podría entrar en etapa crítica en aproximadamente dos días si no llueve. (FOTO: Hondudiario)

Según Lanza, Los Laureles está aproximadamente tres puntos porcentuales por encima de su propio nivel crítico.

Ambos embalses son fundamentales para el abastecimiento de Tegucigalpa y Comayagüela, por lo que una reducción simultánea de sus reservas restringe el margen operativo de UMAPS.

La estrategia actual es conservar cada metro cúbico disponible mientras se espera que septiembre y, especialmente, octubre aporten lluvias suficientes.

De nueve a 12 días sin agua

El racionamiento vigente se mantiene en aproximadamente nueve días, pero podría endurecerse.

Lanza explicó que si los embalses bajan a un rango de entre 20% y 25% de su capacidad, UMAPS tendría que evaluar ampliar el intervalo de distribución hasta 12 días.

Eso significaría que miles de hogares tendrían que esperar alrededor de tres días adicionales entre un suministro y otro.

La medida no está aprobada todavía y dependerá tanto del comportamiento de las lluvias como de los aportes reales que reciban los embalses.

Conservar agua hoy para no quedarse sin ella mañana

El reto para las autoridades es evitar consumir rápidamente la reserva durante las próximas semanas.

“Cada metro cúbico tenemos que racionarlo”, sostuvo Lanza.

El problema tiene además una dimensión de largo plazo.

Tegucigalpa ha venido enfrentando una combinación de sequía, infraestructura limitada, dependencia de pocos embalses y pérdidas dentro de la red de distribución, lo que reduce la capacidad de respuesta cuando las lluvias fallan.

El racionamiento de agua se mantiene actualmente en alrededor de nueve días.(FOTO: La Tribuna)

UMAPS informó que mantiene alrededor de 15 pozos en evaluación, mientras tres ya fueron reactivados.

Entre ellos figura el pozo de Los Almendros, con una producción estimada de 300 galones por minuto.

Estas fuentes pueden aportar agua adicional, pero no sustituyen por sí solas la capacidad de los grandes embalses.

La verdadera prueba llegará en las próximas semanas.

Si las lluvias de septiembre y octubre se concentran sobre las cuencas, Tegucigalpa podría ganar margen para cerrar 2026 con mayores reservas.

Si no ocurre, la capital entrará al final de la temporada lluviosa con un problema mucho más serio: menos agua disponible y más días de espera entre cada servicio.