El hallazgo tuvo lugar en una vivienda ubicada en la calle Muratore al 3100

El hallazgo de una pareja muerta dentro de una vivienda conmocionó al barrio Santa Julia, en Pergamino. Los cuerpos de Luis Ismael Pereyra (85) y María Rosa Correa (41) fueron encontrados este lunes por la tarde y la principal hipótesis de los investigadores es que el hombre habría asesinado a la mujer de un disparo de escopeta y luego se habría quitado la vida.

La escena fue descubierta alrededor de las 19.45 en el domicilio de Pereyra, ubicado en Muratore al 3100, donde Correa se había instalado hacía aproximadamente un mes.

Según la información oficial a la que accedió Infobae, ambos presentaban heridas de arma de fuego y ningún otro tipo de lesión. La vivienda, además, estaba cerrada y las llaves permanecían colocadas del lado de adentro de la puerta. Tampoco se encontraron signos de violencia ni indicios de una discusión o un altercado previo.

De acuerdo con la reconstrucción preliminar de los investigadores, y por circunstancias que todavía se intentan esclarecer, Pereyra habría efectuado un disparo contra Correa con una escopeta calibre 14, que le provocó la muerte en el acto. Luego, el hombre se habría disparado en la cabeza y también murió en el lugar.

Por el estado en el que fueron encontrados los cuerpos, los investigadores estiman que las muertes habrían ocurrido entre 24 y 72 horas antes del hallazgo.

Otro de los elementos incorporados a la investigación es una nota manuscrita que fue encontrada en uno de los bolsillos de Pereyra. Según pudo saber este medio, se trataría de una carta de despedida que daría cuenta de la decisión del hombre de quitarse la vida.

Sin embargo, en el escrito no habría realizado referencias negativas hacia Correa ni mencionado problemas con ella.

Según la información recabada hasta el momento, Correa había comenzado a frecuentar la casa de Pereyra hacía unos dos meses y desde aproximadamente un mes antes se había instalado allí.

En la escena trabajó personal de la Policía Científica y la investigación quedó a cargo del fiscal Fernando Pertierra, de la Fiscalía N° 6.

Como parte de las primeras medidas, los investigadores comenzaron a tomar declaración a familiares de Pereyra y Correa y a las primeras personas que llegaron a la vivienda. También se dispuso el traslado de los cuerpos para la realización de las autopsias.

Además, la Justicia aguarda los resultados de las pericias sobre la escopeta y del dermotest para acreditar la mecánica del hecho y determinar quién efectuó los disparos.

En el lugar trabajaron efectivos de la Policía Científica de la Bonaerense

Otro caso en Pilar

Un hecho similar ocurrió este lunes en el partido bonaerense de Pilar, donde Mónica Ligorria, de 49 años, murió luego de recibir un disparo en la cabeza mientras atendía un puesto de venta de huevos ubicado a la altura del kilómetro 57 de la Panamericana.

El ataque ocurrió alrededor de las 14. Según las primeras reconstrucciones, su pareja, un hombre de 57 años, llegó al lugar y discutió brevemente con ella antes de efectuar tres disparos. Uno impactó en la cabeza de la mujer, que fue trasladada al Hospital Central de Pilar y murió alrededor de las 20, después de más de cinco horas de agonía.

Luego del ataque, el acusado escapó en una camioneta Peugeot Master blanca en dirección a Campana. A la altura del kilómetro 70 del ramal norte de la Panamericana, detuvo el vehículo, descendió y se disparó en la cabeza.

El arma fue encontrada en el lugar y el hombre fue trasladado a un hospital de Campana, donde permanece internado en estado crítico. La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Violencia de Género de Pilar.