Los dirigentes agropecuarios volvieron a marcar terreno sobre la necesidad de consolidar reglas previsibles para el desarrollo del interior del país, en un contexto donde la producción de alimentos enfrenta constantes desafíos normativos y ambientales.

Puntualmente en la Exposición Rural de Mercedes, en el corazón productivo de la provincia de Corrientes, surgió un llamado a la articulación institucional y a la defensa jurídica de la actividad agropecuaria.

Durante el encuentro, el vicepresidente segundo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Javier Rotondo, remarcó que “atravesamos un momento clave para afianzar el diálogo técnico y político entre el sector privado y las administraciones estatales en sus tres niveles: nacional, provincial y municipal”.

En su discurso, el dirigente hizo hincapié en que la representatividad gremial agropecuaria se construye de manera federal, escuchando las demandas territoriales de cada sociedad rural y federación para transformarlas en propuestas legislativas concretas.

El eje central del planteo institucional giró en torno a la urgente necesidad de dotar al sector de herramientas legales eficientes que resguarden el trabajo diario en los establecimientos agropecuarios.

Rotondo ratificó la prioridad que CRA le otorga al avance de proyectos legislativos orientados a sancionar con firmeza el vandalismo rural.

La destrucción de roturas de silobolsas, los incendios intencionales y el abigeato no solo atentan contra el esfuerzo individual de las familias productoras, sino que afectan directamente la economía regional y el abastecimiento nacional.

En esa misma línea de resguardo normativo, se solicitó una revisión profunda de normativas como la Ley de Fuego y las leyes de prevención de ecocidio.

El gremialismo rural planteó que los marcos regulatorios vigentes deben elaborarse sin desconocer la realidad operativa del campo, evitando imponer trabas burocráticas o castigos punitivos que paralicen las inversiones o generen incertidumbre jurídica sobre la propiedad privada.

Jurados y referentes rurales junto al ejemplar equino premiado en la muestra agropecuaria correntina. (Foto: X CRA).
Jurados y referentes rurales junto al ejemplar equino premiado en la muestra agropecuaria correntina. (Foto: X CRA).

Producción, ambiente y el valor del suelo

Uno de los capítulos más destacados de la jornada abordó el rol del campo en la agenda ambiental contemporánea y las oportunidades emergentes asociadas a la sustentabilidad.

Frente a las corrientes que intentan posicionar a la actividad agropecuaria como una amenaza para los ecosistemas, Rotondo fue enfático al desmontar esa premisa y asegurar que “producción y ambiente no son antagónicos”.

En ese sentido, aseveró con contundencia que el productor agropecuario es, en la práctica cotidiana, “el primer ambientalista de Argentina”, al depender directamente de la salud y la fertilidad de sus suelos para sostener su actividad en el tiempo.

Bajo esta mirada, el dirigente de CRA analizó las proyecciones del mercado de bonos y créditos de carbono en el país.

Señaló que estas herramientas financieras pueden convertirse en un incentivo estratégico para los productores, siempre y cuando se estructuren sobre una base de transparencia, metodologías rigurosas y pleno respeto a las garantías individuales.

Productores y dirigentes gremiales durante la premiación del ejemplar ovino Texel en la Expo Rural de Mercedes. (Foto: X CRA).
Productores y dirigentes gremiales durante la premiación del ejemplar ovino Texel en la Expo Rural de Mercedes. (Foto: X CRA).

Reconocer económicamente los servicios ambientales que el campo ya presta a través de buenas prácticas agrícolas y captura de carbono resulta fundamental para ingresar a los mercados globales con ventajas competitivas.

Finalmente, el referente gremial hizo un llamado a la dirigencia y a los productores de la región para sumarse activamente a las comisiones de las rurales locales.

Remarcó que la fortaleza de la voz institucional depende del involucramiento diario de hombres y mujeres que aporten su visión técnica y gremial.

Solo mediante una participación comprometida será posible consolidar una agenda federal común que promueva el arraigo, garantice condiciones para producir con certidumbre y afiance al campo como el verdadero motor del desarrollo argentino.