Buenos Aires, 27 septiembre (NA) -- La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este domingo que capturó un segundo vehículo submarino no tripulado de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, al que acusó de realizar tareas de espionaje, aunque el Ejército estadounidense negó posteriormente la versión iraní. La fuerza naval de la Guardia Revolucionaria identificó el aparato como un REMUS 600, un vehículo submarino autónomo avanzado, y afirmó que fue interceptado durante una operación que involucró tareas de inteligencia y guerra electrónica. Según el comunicado difundido por la televisión estatal iraní, el vehículo estadounidense se encontraba realizando “tareas de espionaje” en el estratégico estrecho de Ormuz cuando fue interceptado. La Guardia Revolucionaria indicó que el aparato quedó en poder de especialistas iraníes, quienes trabajan para intentar recuperar y analizar la información almacenada en sus sistemas. Estados Unidos, sin embargo, rechazó la versión de Teherán. Un portavoz del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aseguró que las fuerzas estadounidenses mantienen el control de todos sus drones operativos y calificó la afirmación iraní como “claramente desesperada”. La supuesta captura anunciada este domingo no pudo ser verificada de manera independiente. El episodio se produce menos de tres semanas después de que Irán anunciara la captura de otro vehículo submarino no tripulado estadounidense en la entrada del estrecho de Ormuz. En aquel caso, ocurrido el 8 de septiembre, la Guardia Revolucionaria afirmó haber capturado un Dive-LD, un vehículo submarino autónomo desarrollado por la compañía estadounidense Anduril. El Pentágono reconoció entonces la pérdida de ese aparato, pero contradijo el relato de Teherán: sostuvo que el vehículo había sufrido una falla más de un día antes de ser recuperado por las fuerzas iraníes y aseguró que no transportaba información sensible. La Guardia Revolucionaria afirmó este domingo que continuará actuando contra los movimientos que considere peligrosos o los tránsitos no autorizados por el estrecho de Ormuz. El paso marítimo permanece en el centro de las tensiones entre Washington y Teherán, en medio del conflicto iniciado tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. El estrecho de Ormuz es, además, una de las rutas marítimas estratégicas para el comercio mundial de petróleo y gas, por lo que las restricciones a la navegación tienen impacto internacional. El anuncio iraní se conoce mientras continúan las gestiones diplomáticas para intentar alcanzar un acuerdo sobre la reapertura del estrecho y reducir la tensión entre Irán y Estados Unidos. Agencia NA