Aerolíneas iraníes se vieron obligadas a cancelar algunos vuelos internacionales este miércoles, después de que Estados Unidos endureciera las sanciones contra la industria de aviación de Irán en un nuevo intento por asfixiar su economía, en el marco de la guerra que ambos países libran desde hace casi siete meses.
Un agente de viajes en Teherán dijo a la AFP que los vuelos a Bagdad, Mascate, Qatar, Georgia y Azerbaiyán quedaron suspendidos, aunque las rutas hacia otros destinos, entre ellos China, seguían disponibles.
Medios iraníes también reportaron cancelaciones: la agencia Tasnim citó el martes a un vocero de la aviación civil, quien dijo que los aeropuertos de Bagdad y Mascate “ya no aceptarán” vuelos iraníes, aunque precisó que otros vuelos internacionales, incluidos los que van a Estambul, “operarán según lo programado y como de costumbre”. Según la misma agencia, las autoridades de aviación iraníes negocian redirigir los vuelos a Bagdad hacia Najaf, un destino clave para los peregrinos iraníes.
Sin embargo, el agente de viajes consultado por la AFP en Teherán señaló que algunos vuelos a Estambul también estaban programados, aunque otros habían sido cancelados. “La situación es inestable y por el momento no estamos vendiendo boletos, por temor a que se cancelen”, dijo el agente, que pidió mantener el anonimato. Según el sitio del aeropuerto internacional de Teherán, otras conexiones hacia Turquía y Armenia seguían siendo posibles a través de aerolíneas iraníes más pequeñas, entre ellas Varesh, mientras también estaban previstos vuelos a Najaf, en Irak, y a Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos.
Un vuelo iraní aterriza en China pese a las amenazas
Pese a la entrada en vigor de las sanciones, un vuelo de Mahan Air —una de las principales aerolíneas de Irán— procedente de Teherán aterrizó el miércoles en Cantón, en el sur de China, según datos de seguimiento del sitio FlightRadar24. El vuelo IRM093 llegó a las 16.39 hora local (08.39 GMT), aunque no figuraba en la página oficial del aeropuerto internacional de Cantón-Baiyun. Estaba prevista además la salida de otro vuelo hacia Shanghái, según el aeropuerto internacional de Teherán.
China, principal comprador del petróleo iraní, había rechazado el martes las sanciones estadounidenses y las calificó de “ilegales”. Las aerolíneas iraníes operan rutas directas regulares con varias ciudades chinas, entre ellas Beijing, Shanghái y Cantón, y no está claro si Beijing dará cumplimiento a las restricciones impuestas por Washington.
Qué son las nuevas sanciones y qué implican
Las medidas forman parte de la llamada “Operación Economic Outcast” (“proscrito económico”), que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, había anunciado a fines de agosto como un “D-Day económico” contra Irán, en referencia al desembarco aliado en Normandía durante la Segunda Guerra Mundial.
“Nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede solo”, había dicho entonces Bessent, al presentar sanciones que apuntan a sectores como el transporte marítimo, el petróleo, las criptomonedas, el oro y la aviación.
El lunes, en declaraciones a la cadena CNBC, Bessent advirtió que a partir de este 23 de septiembre “las aerolíneas iraníes serán cerradas en todo el mundo”.
“Si aterrizan, no pueden proporcionarles combustible, no pueden proporcionarles servicios de aterrizaje, no pueden venderles boletos, o serán expulsados del sistema del dólar”, advirtió a otros países. Las restricciones apuntan a complicar aún más la capacidad de los iraníes para viajar al exterior o regresar a su país.
Preocupación en Irak y consecuencias inciertas
En Irak, el gobierno no anunció públicamente su plan para hacer cumplir la prohibición, aunque varias fuentes, incluido un alto funcionario, dijeron a la AFP que Bagdad acataría las medidas estadounidenses. La posible suspensión de los vuelos entre ambos países generó preocupación entre agentes de viajes iraquíes: en Najaf, sede de uno de los santuarios chiitas más venerados, el agente Haidar Shamaa dijo que “la mayoría de las agencias de viajes de la ciudad dependen de las reservas de vuelos” hacia aeropuertos iraníes. Varias agencias reportaron llamados de clientes preocupados, que evalúan cambiar a rutas terrestres, mucho más largas.
Pese a la ofensiva de Washington, el sector aeronáutico iraní ya venía siendo blanco de sanciones desde hace años, y sigue sin quedar claro cuál será el impacto total de esta nueva ronda ni si otros países se sumarán a su cumplimiento.


