Aunque muchos no lo crean, cocinar algo casero durante la semana no implica pasar una hora frente al horno. Para Jamie Oliver, uno de los chefs británicos más populares del mundo, una buena organización de la alacena puede reducir el tiempo para preparar una comida.

El cocinero publicó su libro “20-Minute Meals: Real Fast Food”, en el que propone 120 recetas que pueden prepararse en 20 minutos o menos. Hay otra condición: ninguna utiliza más de diez ingredientes. Además, el propio Oliver aseguró que si una preparación no podía completarse dentro de ese límite de tiempo, directamente no ingresaba al libro.

Los ingredientes que Oliver recomienda tener

Una de las claves de Oliver consiste en contar con lo que denomina “bombas de sabor”. Son ingredientes capaces de modificar rápidamente un plato sin tener que preparar desde cero salsas o condimentos complejos.

Entre sus favoritos aparecen el miso, la harissa y el gochujang, una pasta fermentada coreana. El chef explicó que actualmente pueden encontrarse productos que concentran numerosos sabores en un solo envase y permiten conseguir platos mucho más intensos con poco trabajo.

El miso es una de las “bombas de sabor” que Oliver utiliza para potenciar rápidamente preparaciones con verduras, hongos o carnes. (Imagen generada con IA)
El miso es una de las “bombas de sabor” que Oliver utiliza para potenciar rápidamente preparaciones con verduras, hongos o carnes. (Imagen generada con IA)

El chef destacó al miso, que no se limita exclusivamente a preparaciones asiáticas. Según explicó, puede utilizar una pequeña cantidad al cocinar zanahorias e incluso pollo asado, ya que permite potenciar el sabor y mejorar la textura exterior.

Otro ingrediente al que le asigna un lugar importante es el vinagre reconoció que “probablemente sea el ingrediente más subestimado de la cocina” y que lo utiliza, por ejemplo, en aderezos y marinadas.

Latas, conservas y productos crocantes

El segundo gran aliado es una alacena bien abastecida de latas y frascos. Las legumbres cocidas y conservas de pescado permiten saltear varios pasos de una receta y convertirse en la base de una comida.

La idea aparece reflejada en algunas de las preparaciones del nuevo libro. Entre ellas hay linguine con sardinas, lentejas con tomate y queso feta y una sopa de pan con porotos borlotti, todas diseñadas para estar terminadas dentro de los 20 minutos.

El tercer recurso consiste en tener ingredientes capaces de aportar una textura crocante. Algunos frutos secos, semillas o incluso pan desmenuzado pueden terminar un plato sencillo y agregar contraste sin incorporar una elaboración adicional demasiado extensa.

Las latas y conservas de legumbres y pescado permiten ahorrar varios pasos y funcionan como punto de partida para preparar comidas rápidas. (Imagen generada con IA)
Las latas y conservas de legumbres y pescado permiten ahorrar varios pasos y funcionan como punto de partida para preparar comidas rápidas. (Imagen generada con IA)

El desafío de cocinar una comida completa en 20 minutos

La propuesta de Oliver no consiste solamente en seleccionar recetas tradicionalmente rápidas. Para su nuevo libro estableció una regla estricta: si no podía prepararse en 20 minutos, quedaba afuera. Las 120 recetas resultantes utilizan como máximo diez ingredientes y el 70% alcanza los objetivos nutricionales diarios establecidos para el proyecto.

La filosofía detrás del método es reducir pasos y aprovechar ingredientes que ya concentran sabor. Tener miso, gochujang, harissa, vinagre, algunas conservas y elementos crocantes en la cocina permite contar con distintos recursos sin necesitar una lista interminable de productos.

Así, el verdadero secreto de las comidas de 20 minutos de Jamie Oliver no pasa por un único ingrediente milagroso, sino por tener una despensa preparada para resolver rápidamente cada plato.