A los 80 años, Jane Asher mantiene una frontera firme alrededor de un episodio que todavía despierta interés público: su relación con Paul McCartney.
La actriz británica, que estuvo comprometida con el músico de The Beatles a fines de los años 60, anticipó que no verá la próxima película sobre la banda de Liverpool que llevará esa etapa de su vida a la pantalla.
La razón no responde a una objeción sobre el proyecto ni sobre la actriz que la interpretará. Explicó que prefiere evitar una situación que, según prevé, abriría otra vez preguntas sobre un vínculo que decidió no comentar desde hace décadas.
“No veré las películas, porque después todos me preguntarán qué pensé”, afirmó la actriz en una entrevista con The Telegraph.
Jane Asher no cambiará su postura sobre Paul McCartney
La producción cinematográfica de Sam Mendes abordará la historia de los cuatro integrantes de The Beatles en cuatro películas. La actriz Lucy Boynton asumirá el papel de Asher, mientras que Paul Mescal interpretará a McCartney.

La película incluirá el período de noviazgo entre ambos, que duró cuatro años y concluyó poco después de que anunciaran su compromiso, el 25 de diciembre de 1967.
Asher y McCartney se separaron el 20 de julio de 1968, cuando la actriz hizo pública su decisión de poner fin a la relación, en medio de versiones sobre una presunta infidelidad del músico.
Durante ese tiempo, el cantante compuso algunas de sus canciones más conocidas, entre ellas And I Love Her, en la casa de los padres de la actriz, ubicada en el barrio londinense de Marylebone.
La intérprete confirmó al diario británico que los realizadores se pusieron en contacto con ella por el proyecto. “Por supuesto que se acercaron a mí, pero les dije lo de siempre”, señaló. Esa respuesta remite a la decisión que tomó años atrás de no hablar públicamente sobre su relación con el ex Beatle.

“Decidí hace años que sería un tema en blanco”, subrayó Asher. También recordó que recibió propuestas económicas para referirse al asunto, aunque las rechazó: “La gente me ofrecía dinero para que hablara de eso, toda clase de cosas. Pero no lo haré. Fue hace mucho tiempo”.
Lucy Boynton interpretará a la actriz en las películas de Sam Mendes
El futuro estreno pondrá a Asher frente a una representación de su juventud, una posibilidad que no despertó mayores comentarios de su parte.
Boynton, protagonista de títulos como Bohemian Rhapsody, comparte representante con ella. Al ser consultada sobre la elección, respondió: “Bueno, por supuesto, Lucy es hermosa”.

La declaración evitó profundizar en las expectativas sobre la película y sostuvo la reserva que caracteriza sus intervenciones sobre McCartney.
La actriz británica fue una de las figuras reconocidas de la escena cultural de Londres durante los años 60, con trabajos en cine y teatro, además de su presencia en el entorno de la música popular de la época.
Asher construyó una carrera que abarcó desde producciones infantiles hasta papeles en obras de teatro, series y películas. Actuó junto a Michael Caine en Alfie, estrenada en 1966, y formó parte de Brideshead Revisited, en 1981.

También participó en Deep End, de Jerzy Skolimowski, y en la adaptación teatral de Festen, que se estrenó en el Almeida Theatre en 2004 y luego llegó al West End.
En paralelo, desarrolló una actividad vinculada con la gastronomía. Publicó libros de cocina y abrió una pastelería en Chelsea en 1990, negocio que dirigió durante 25 años. En 1981 se casó con el dibujante Gerald Scarfe, con quien tuvo tres hijos.
La actriz encarna a Isabel II en una gira teatral por Reino Unido
La entrevista con el medio británico se produjo durante los ensayos de By Royal Appointment, una comedia teatral de Daisy Goodwin en la que la actriz interpreta a la reina Isabel II.

La obra recrea conversaciones ficticias entre la monarca, su asistente de vestuario, su sombrerero y su diseñador antes de 16 apariciones públicas realizadas entre 1969 y septiembre de 2022.
La actriz definió el desafío de asumir el personaje como “un poco aterrador”, en parte por las interpretaciones previas de Helen Mirren e Imelda Staunton. Para acercarse a la figura de la reina, encontró una imagen que le permitió apartarse de la dimensión institucional: una fotografía de Isabel II recostada en una silla, con los pies sobre una mesa.
“Me di cuenta de que la reina era, al final del día, también una mujer. Eso me ayudó muchísimo”, relató Asher. También expresó su respaldo a la continuidad de la monarquía británica por contar con una jefatura de Estado “presuntamente neutral”.
La obra inició su gira nacional en el Arts Theatre de Cambridge y permanecerá allí hasta el 3 de octubre. Luego recorrerá otras ciudades del Reino Unido hasta el 6 de febrero.



