El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó el martes que la guerra entre Washington y Teherán entrará en una “fase muy diferente dentro de un par de meses”, en línea con la previsión del presidente Donald Trump de que el conflicto terminará “justo después” de las elecciones de medio mandato estadounidenses, previstas para el 3 de noviembre. Vance explicó que la primera fase de la guerra ya concluyó y que la siguiente estará centrada en impedir que Irán reconstruya sus capacidades militares y en mantener la estabilidad mundial.
“No podemos predecir el futuro, pero creo que el presidente está en lo cierto al decir que esto entrará en una fase muy diferente dentro de un par de meses”, declaró Vance en una entrevista con el diario en línea New York Post. El vicepresidente respaldó así el calendario planteado por Trump, quien afirmó que las hostilidades podrían terminar “justo después” de las elecciones o incluso antes.
Vance también remarcó que Trump tiene la autoridad para definir la duración del conflicto. “Además de presidente, es también el comandante en jefe, por lo que es quien determina cuándo comienzan y cuándo terminan los conflictos”, sostuvo.
El vicepresidente dividió la guerra en dos etapas y afirmó que la primera ya terminó. “En realidad, esto consta de dos fases, y la primera ya ha concluido”, manifestó. Según explicó, esa etapa consistió en destruir el programa nuclear iraní, desmantelar su capacidad militar convencional y acabar con su capacidad de proyectar poder como lo hacía hace apenas un par de años.
“La segunda fase consiste en garantizar que no puedan reconstruirse y tratar de mantener la mayor estabilidad mundial posible tras todo ello”, agregó Vance. No precisó en qué momento se encuentra actualmente el conflicto ni qué cambios concretos se producirían en noviembre.
El funcionario aseguró que Estados Unidos no lleva a cabo operaciones agresivas en la actualidad y reconoció que existe impaciencia entre los ciudadanos estadounidenses por la continuidad de las hostilidades. “Entiendo perfectamente que exista cierta impaciencia entre los estadounidenses al respecto de las hostilidades, pero fundamentalmente lo que está sucediendo ahora mismo es que Estados Unidos no está llevando a cabo operaciones agresivas. Simplemente no lo estamos haciendo”, afirmó.
Vance acusó a Irán de continuar con ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. “Lo que sí sucede es que los iraníes disparan ocasionalmente contra buques comerciales, aunque por lo general sin éxito”, declaró.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, concentra aproximadamente el 20% del petróleo transportado por mar a nivel mundial. Vance sostuvo que la vía marítima recuperó más del 50% de su tráfico habitual, aunque los cruces permanecen por debajo de los niveles anteriores a la guerra. Según los rastreadores de transporte marítimo citados por The Post, solo 11 buques comerciales transitaron por el estrecho durante las últimas 24 horas, frente a un promedio de 130 antes del inicio del conflicto.
Estados Unidos también escoltó durante meses a petroleros comerciales con sus transpondedores apagados para evitar ataques iraníes. Estas operaciones, descritas como misiones “oscuras”, no aparecen de forma completa en las cifras públicas de tránsito.
Las fuerzas estadounidenses atacaron petroleros iraníes y el Departamento del Tesoro sancionó a bancos y otras entidades vinculadas con el financiamiento de la maquinaria de guerra iraní. Washington también debilitó parte de las capacidades de misiles y drones de Teherán, mientras que las autoridades iraníes continuaron con ataques intermitentes contra buques mercantes, bases militares estadounidenses en Medio Oriente y países aliados del Golfo.
Trump también atribuyó a drones iraníes los daños contra un oleoducto que conecta Arabia Saudita con el este del país, según declaraciones del pasado fin de semana. La guerra incluyó ataques recíprocos contra instalaciones y embarcaciones en la región, además de restricciones al tráfico marítimo en Ormuz.
Vance participó en junio en la negociación de un Memorando de Entendimiento entre Estados Unidos e Irán que dio inicio a un alto el fuego para entablar conversaciones sobre el programa nuclear iraní y poner fin al conflicto. No obstante, el vicepresidente no detalló si el nuevo escenario previsto para noviembre incluirá una intensificación de las operaciones militares o una nueva etapa de negociaciones.
Trump insistió el miércoles pasado, antes de asistir a la convención republicana de medio mandato en Dallas, en que los precios del petróleo caerán tras las elecciones. “Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones porque no pueden resistir más”, afirmó el presidente.
(Con información de Europa Press)

