Edgar Sapiña Manchado

Lourdes (Francia), 23 sep (EFE).- "Me llamo Jean-Baptiste Pujolle, trabajo en un restaurante en Lourdes y soy primo lejano del papa León XIV". Esta es la carta de presentación de un hombre de 48 años que vive en el suroeste de Francia y que hace una semana se enteró del parentesco con el pontífice, que inicia el próximo viernes su primera visita apostólica al país.

La noticia le llegó por teléfono mientras trabajaba en la pizzería que regenta, L'Epsylone, muy cerca de la estación de tren de Lourdes, adonde el papa llegará el sábado y estará también el domingo.

La historia fue así, cuenta Pujolle: "Me llamaron y me dijeron: 'Soy genealogista y he descubierto que usted tiene ancestros que se llaman Baquié y que son originarios de Ossun. Son los mismos que los del papa León XIV'".

Desde entonces, Pujolle vive con una emoción particular la visita del papa, que este sábado aterrizará en el aeropuerto de Tarbes-Lourdes-Pyrénées, situado en el pequeño pueblo de 2.000 habitantes de Ossun, precisamente el mismo donde se unen las historias de ambos hombres, el pizzero y el pontífice.

El lazo que los une se remonta 423 años atrás, a partir del nacimiento en 1603 de Jean Bacqué, que vivió 100 años.

La rama familiar de Robert Francis Prevost, como se llama el papa, se fue del pequeño pueblo de Ossun, en el sur de Francia, para instalarse no muy lejos, en Monein, para más tarde hacerlo en Marie-Galante, isla de la región de ultramar francesa de Guadalupe, situada en el Caribe. Luego en Nueva Orleans (Estados Unidos), Des Plaines (EE.UU.) y, finalmente, Chicago (EE.UU.), donde nació Prevost en 1955.

La información está acreditada a través de los registros parroquiales de Monein, el registro civil de Guadalupe, Marie-Galante y Nueva Orleans, y del Centro de Música Barroca de Versalles, entre otros, a partir de la búsqueda hecha por Bernadette Rossignol, Jean-Louis Beaucarnot, Jacques de Cauna y el propio Jean-Baptiste Pujolle.

La reacción de la familia de Pujolle al enterarse de la noticia no fue para menos: "Todo el mundo está muy sorprendido. Saben que me apasiona la genealogía, así que todavía tengo una familia bastante numerosa en el pueblo de Ossun, y todos están... bueno, todos están sorprendidos, se sienten halagados", resume.

Su hermana ya reservó un sitio para ver si tiene la suerte de encontrarse con este familiar lejano, a quien, desde el viernes y hasta el lunes, esperan recibir más de un millón de personas en París, Lourdes y Metz, al noreste de Francia.

Él se quedará trabajando en el restaurante, donde pronostica que el sábado y el domingo, durante la estancia de León XIV en Lourdes, serán jornadas maratonianas, pues se calcula la presencia de unas 150.000 personas, muchas de ellas llegadas a la localidad por tren, cuya estación está situada a unos metros de su establecimiento.

Este pizzero augura a su primo lejano un buen desempeño de sus funciones. "Es un papa multicultural que parece abierto de mente y pienso que va a hacer un buen papel", opina Pujolle, que se define como "creyente no practicante".

"Con el tiempo veremos, el futuro dirá", añade, sabedor de que los éxitos se cosechan con el trabajo diario y, como en la restauración, se levanta cada día la persiana para mantener el negocio vivo. EFE

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