
Se cumplen cien años del nacimiento de John William Coltrane en un pueblo del sur de Estados Unidos donde nadie hubiera apostado un centavo por el futuro de un chico negro, hijo de sastre, criado bajo las leyes de la segregación. Fue el 23 de septiembre de 1926, en Hamlet, Carolina del Norte. En cuatro décadas de vida, ese chico se convirtió en uno de los saxofonistas más influyentes de la historia del jazz.
John nació en Hamlet, pero apenas vivió allí. Dos meses después de su llegada al mundo, su abuelo materno, el reverendo William Blair, fue promovido a presidente de la Iglesia A.M.E. Zion y trasladó a toda la familia a High Point, también en Carolina del Norte. El bebé viajó con ellos.
En High Point, en el número 118 de la calle Underhill, Coltrane pasaría los primeros 17 años de su vida. Su padre, John R. Coltrane, trabajaba como sastre y tocaba varios instrumentos por afición. Su abuelo era ministro religioso y líder comunitario. La música y la fe eran el aire de esa casa.
High Point tenía una comunidad afroamericana sólida y activa. El pequeño John creció rodeado de gospel, de blues y de la calidez de un barrio que se sostenía a sí mismo, puertas adentro, lejos de la hostilidad de la segregación racial que marcaba cada aspecto de la vida pública.

En la escuela primaria Leonard Street, Coltrane era conocido por su prolijidad y su buen rendimiento. Su compañera Rosetta Haywood lo recordó así, según consigna el sitio oficial de la ciudad de High Point: “Era inteligente y tenía algo de pícaro, pero nunca lo agarraban. Era tan bueno y se reía de todo que los demás se metían en problemas, pero él no”.
Junto a su prima Mary Lyerly, estaba entre los mejores alumnos del grado. Participaba en obras de teatro y festivales escolares. En séptimo grado lo nombraron Patrol Boy, el encargado de ayudar a sus compañeros a cruzar la calle. En su tiempo libre, patinaba con su amigo Franklin Brower. Era, por todo eso, un chico común.
En el invierno de 1938-1939, la vida de Coltrane cambió de golpe. Su abuelo y su padre murieron con pocas semanas de diferencia. En 1940 falleció su tío. En cuestión de meses, la familia perdió a sus figuras masculinas y con ellas la estabilidad económica que sostenía el hogar. Coltrane tenía apenas 12 años. Su madre y su tía salieron a trabajar como empleadas domésticas en el Emerywood Country Club para mantener a la familia. La supervisión adulta se redujo al mínimo.
Ese mismo año, 1939, se sumó a la banda comunitaria de Warren B. Steele, donde empezó tocando el corno alto en mi bemol y luego pasó al clarinete. Al año siguiente, el director de la escuela creó una banda escolar y Coltrane fue uno de sus miembros fundadores. Más tarde encontró el saxofón, practicando con Charlie Haygood, dueño de un restaurante en Washington Street. Para cuando terminó el secundario, sus compañeros lo habían votado como “el más musical” del año.

En 1943, cuando se recibió en William Penn High School, su madre ya se había ido a Filadelfia en busca de trabajo. Coltrane la siguió. Tenía 17 años, una ciudad nueva y el saxofón bajo el brazo. En Filadelfia estudió brevemente en la Ornstein School of Music y luego en los Granoff Studios. Empezó a tocar en clubes locales. En 1945, cuando la Segunda Guerra Mundial estaba por finalizar, lo llamaron al servicio militar y terminó destinado en Hawaii, lejos del frente de batalla.
Nunca entró en combate. Sí siguió tocando. El 13 de julio de 1946 grabó por primera vez en su vida, junto a un cuarteto de marineros. La canción era “Hot House”, de Tadd Dameron. Esa grabación recién se publicó en 1993, en una antología del sello Rhino Records llamada The Last Giant.
Cuando lo dieron de baja, en el verano de 1946, volvió a Filadelfia. Ese otoño se sumó a la Joe Webb Band. A principios de 1947 pasó a la King Kolax Band. Fue durante ese período que dejó el saxofón alto y se pasó al tenor, ya sea porque sintió que Charlie Parker había agotado las posibilidades del primero, o simplemente porque su siguiente banda, la de Eddie “Cleanhead” Vinson, ya tenía un altista y necesitaba un tenor.
Entre 1946 y 1955, Coltrane fue un músico de alquiler. Tocaba lo que el trabajo pedía: blues, rhythm and blues, jazz, lo que fuera. Pasó por la banda de Jimmy Heath, por los Howard McGhee All Stars y, en el otoño de 1949, se sumó a la big band de Dizzy Gillespie, donde permaneció hasta la primavera de 1951. El 1 de marzo de ese año grabó su primer solo en un disco comercial, durante una interpretación de “We Love to Boogie” con Gillespie.

Fue también durante esos años de giras y hoteles baratos cuando Coltrane empezó a consumir heroína. Para principios de los 50, la adicción era un problema serio que le costaba contratos. En la primavera de 1954, Johnny Hodges, que había salido temporalmente de la orquesta de Duke Ellington, lo contrató. En septiembre de ese mismo año lo despidió por culpa de la droga. Coltrane volvió a Filadelfia. Estaba tocando allí cuando, un año después, lo llamó Miles Davis.
Davis acababa de brillar en el Festival de Jazz de Newport en julio de 1955 y tenía contrato nuevo con el sello Columbia Records. Necesitaba armar una banda permanente y eligió a Coltrane para el saxofón tenor, junto al pianista Red Garland, el bajista Paul Chambers y el baterista “Philly” Joe Jones.
Coltrane dudó de sí mismo desde el principio. Años después reconoció que le daba vergüenza escuchar esas primeras grabaciones con Davis. El propio Miles, en cambio, lo tenía clarísimo. “después de que empezamos a tocar juntos un rato, supe que este tipo era un cabrón de primera”, escribió Davis en su autobiografía. “Era exactamente la voz que necesitaba en el tenor para complementar la mía”.
Los cuatro años junto a Davis convirtieron a Coltrane de un músico local desconocido en una figura del jazz nacional. Tocó en Kind of Blue en 1959, uno de los discos más vendidos y celebrados de la historia del jazz. Pero Davis lo echó dos veces por la heroína. La segunda, en abril de 1957, fue definitiva. Esa ruptura parece haber sido el empujón que Coltrane necesitaba: dejó la droga de golpe, sin ayuda médica, solo.

Libre de la heroína y de la agenda de Davis, Coltrane grabó sin parar. El 31 de mayo de 1957 debutó como líder en estudio con una banda armada para la ocasión. El álbum salió en septiembre bajo el sello Prestige con el nombre simple de Coltrane.
En junio de ese año se sumó al cuarteto de Thelonious Monk. Fue una escuela diferente a la de Davis: más directa, más paciente, con una lógica musical propia que Coltrane absorbió con avidez. Fue en ese período que desarrolló lo que el crítico Ira Gitler bautizó en 1958 como “sheets of sound”, las “sábanas de sonido”: una técnica donde apilaba notas en cascadas tan veloces y densas que parecían sonar todas al mismo tiempo.
En septiembre de 1957 entró al estudio de Rudy Van Gelder en Hackensack, Nueva Jersey, y grabó Blue Train para Blue Note Records. Salió en diciembre. Era su primera obra maestra.

En 1959 grabó Giant Steps, su debut en el sello Atlantic Records. Todas las composiciones eran suyas. Tenía 33 años y, técnicamente, era su cuarto álbum como líder, aunque fue el primero en ser recibido como el debut real de una figura central del jazz.
En octubre de 1960 grabó su versión de “My Favorite Things”, del musical The Sound of Music, y la transformó en algo completamente distinto: una pieza modal, tocada en saxofón soprano. Se convirtió en su mayor éxito comercial y lo catapultó a la primera línea.
Con ese impulso firmó con el sello Impulse! Records, el sello de jazz de ABC-Paramount, donde grabaría hasta su muerte. Fue allí donde su música se volvió cada vez más libre, más densa y más espiritual. En noviembre de 1961, el periodista John Tynan escribió en Down Beat que lo que hacía Coltrane era “anti-jazz”. Ese mismo mes grabó Live at the Village Vanguard, con la improvisación de 16 minutos “Chasin’ the Trane”.

A fines de 1964, Coltrane grabó A Love Supreme, una suite en cuatro partes que describió como su intento de decirle “Gracias, Dios” a través de la música. Era un agradecimiento por haber salido de la adicción en 1957. El álbum recibió dos nominaciones al Grammy y se convirtió en el disco más vendido de su carrera.
Para entonces, su banda había cambiado. El pianista McCoy Tyner y el baterista Elvin Jones, pilares del llamado “Cuarteto Clásico”, se fueron antes de que terminara 1965. En su lugar entraron su segunda esposa, la pianista Alice Coltrane, el saxofonista Pharoah Sanders y el baterista Rashied Ali. Coltrane había estado casado primero con Juanita “Naima” Grubbs. Con Alice McLeod se casó a mediados de los 60 y tuvieron tres hijos: John Jr., Ravi y Oran. El músico crió a Michelle, hija de Alice.
En 1966 publicó Kulu Se Mama y Meditations, sus dos últimos álbumes en vida. Quienes lo rodeaban notaban que algo no andaba bien. Tenía dolores frecuentes. Seguía tocando, seguía grabando, seguía dando conciertos.
El domingo siguiente a haber aprobado Expression ingresó al hospital. En las primeras horas del lunes 17 de julio de 1967 murió de cáncer de hígado. Tenía 40 años. Detrás dejó a Alice, a sus cuatro hijos y una cantidad considerable de material inédito que los sellos fueron publicando durante años: Om, Cosmic Music, Transition, Sun Ship e Interstellar Space, todos en Impulse!

John William Coltrane nació el 23 de hace 100 años en Hamlet, Carolina del Norte, y murió el 17 de julio de 1967 en Huntington, Nueva York, de cáncer de hígado. En cuarenta años de vida grabó 25 álbumes como líder.
En 1992 recibió el Grammy Lifetime Achievement Award, 25 años después de su muerte. En 2007, la Junta del Premio Pulitzer le otorgó una mención especial póstuma. En High Point, una estatua de bronce de 2,4 metros lo muestra con el saxofón en la mano, en la esquina de Commerce Avenue y Hamilton Street, a metros del sitio municipal que hoy lleva su nombre.
El chico que patinaba con Franklin Brower y nunca se metía en problemas terminó con su propio monumento en el centro de la ciudad donde creció.



