El sofrito es la base de muchos clásicos de la cocina. En este sentido, el reconocido chef español Jordi Cruz compartió el paso a paso de su preparación ideal y sorprendió con un ingrediente poco habitual: bicarbonato de sodio.
Según Cruz, la clave está en las proporciones y en la atención a los detalles. “El sofrito perfecto no es una cebolla y dos tomates, es 1 kg de tomates, 400 g de cebolla, ajos y bicarbonato”, explicó el cocinero, que insistió en que este truco mejora la textura y el sabor final.
Por qué el bicarbonato cambia el resultado del sofrito
El chef recomienda sumar 1 gramo de bicarbonato por cada medio kilo de sofrito. Aunque parezca extraño, este toque tiene una explicación científica: el bicarbonato eleva el pH y crea un medio alcalino, lo que acelera la descomposición de las pectinas en las verduras.
Esto hace que la cebolla se ablande más rápido y libere agua y azúcares, mientras que el tomate pierde parte de su acidez natural.
Sin embargo, Cruz advierte que no hay que excederse: si se usa demasiado bicarbonato, el sofrito puede adquirir un sabor jabonoso y metálico, y la cebolla se convierte en una papilla.

Cómo hacer el mejor sofrito, según Jordi Cruz
Ingredientes:
- 400 g de cebolla
- 3-4 dientes de ajo
- 1 kg de puré de tomate o tomate natural
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 g de bicarbonato de sodio por cada ½ kg de sofrito
- Sal y pimienta negra molida, a gusto
- Pimentón ahumado o dulce, opcional
Paso a paso:
- Picar finamente la cebolla y los ajos.
- Calentar el aceite en una olla a fuego medio y añadir la cebolla y el ajo.
- Incorporar el bicarbonato, remover y cocinar hasta que la cebolla esté tierna y pochada.
- Salpimentar y, si se desea, sumar el pimentón.
- Agregar la pulpa de tomate y bajar el fuego.
- Cocinar durante unos 45 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el agua se evapore y el sofrito quede bien concentrado.




