
Las aceitunas son uno de los aperitivos más queridos y frecuentes de la gastronomía española. Se sirven solas, como tapa que acompaña a una cerveza o un vermut en cualquier bar, pero también como parte de recetas tradicionales llenas de sabor, de ensaladas, ensaladillas y embutidos de toda clase.
España es, además, líder mundial en producción y exportación de aceituna de mesa, con el 62% de la producción de la UE y el 17% de la mundial. De media, los españoles consumimos 2,34 kilos al año, una cantidad sorprendente que, sin embargo, no significa que todos sepamos cómo aprovecharlas al máximo.
Desde Aceitunas La Barca, empresa de producción artesanal ubicada en La Barca de la Florida, Cádiz, advierten de que algunos hábitos muy extendidos pueden estropear el sabor de este riquísimo fruto. Pequeños detalles que podrían hacer que pierdan antes sus características o que no disfrutemos plenamente de su sabor. En uno de sus vídeos publicados en TikTok, uno de los representantes de la finca, Juan Ruiz, hijo del fundador, repasa algunos de los errores más frecuentes al consumir aceitunas.
Cinco errores que pueden estropear las aceitunas
En su vídeo, Ruiz señala cinco fallos muy habituales en las casas españolas, manías que, a su juicio, empeoran por completo la experiencia de consumo. El primero afecta directamente al aliño: “Mucha de la gente tira el líquido del aliño y esta es la principal parte de su conservación y de su sabor”, aseguraba en el vídeo compartido por Aceitunas La Barca. El segundo desacierto tiene que ver con el modo de guardarlas: “No conservar las aceitunas en un lugar fresco es un error, porque suelen perder su textura y su sabor”, advierte Ruiz.

La tercera confusión, según Ruiz, consiste en tratar las olivas como si fueran un producto uniforme. Un mensaje dedicado a aquellos que dicen que ‘no les gustan las aceitunas’. “Pensar que todas las aceitunas saben iguales es un error. Hay aceitunas con toques más amargos y toques más suaves; depende del tipo de aliño que lleve y si están cocidas o en salmuera”, ha señalado.
Esa diferencia de matices enlaza con otro de los fallos que menciona el representante de la finca: la combinación con otros alimentos. “No acompañar bien las aceitunas con el tipo de comida. Una aceituna cambia mucho según con el plato que la combines”, ha afirmado en el vídeo. No es lo mismo añadirlas a una ensaladilla, a una pizza o a un plato de pasta que comerlas solas, rellenas o en una gilda.
El último error es capaz de arruinarnos por completo el sabor de este fruto, y no tiene que ver con el almacenamiento ni con el maridaje, sino con el momento de servirlas. “Comerse las aceitunas recién sacadas de la nevera es un error grave. Cuando están demasiado frías, pierden su sabor, así que lo aconsejable es sacarlas un ratito antes y atemperarlas”, ha explicado Juan, de Aceitunas La Barca.
Propiedades nutricionales de las aceitunas
Más allá de su consumo y conservación, su valor nutricional es una de las grandes dudas que rodean a este producto. En ese terreno, las aceitunas negras superan a las verdes por su mayor permanencia en el árbol, lo que las convierte en una opción aún más interesante en lo que a salud se refiere.
Tanto las verdes como las negras son frutos grasos, en los que el 70 % de la grasa es monoinsaturada. Gran parte de sus atributos saludables se concentran precisamente en su contenido en ácido oleico, que representa el 99 % de los ácidos grasos monoinsaturados. También son fuente de fibra, cubriendo con una ración entre el 4 % y el 6 % de los objetivos nutricionales de la población española.
En minerales, el rasgo más marcado es su aporte elevado de sodio, ya que la salmuera lo incorpora como ingrediente base. Por ese motivo, el consumo debe limitarse en personas con problemas de hipertensión.
Las aceitunas destacan además por su aporte en vitamina E, una propiedad que contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo. De hecho, una ración de aceitunas cubre el 5 % de las ingestas de referencia al día para hombres y mujeres de 20 a 39 años que practican actividad física moderada.




