
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña sumó este martes nuevos relatos sobre las primeras horas de la búsqueda en el paraje Algarrobal, en la localidad correntina de 9 de Julio, y sobre el hallazgo de uno de los botines que llevaba el niño el día en que fue visto por última vez.
Durante la jornada declararon vecinos de la zona cercana a la casa de Catalina Peña, la abuela de Loan, y al naranjal al que el chico había ido después del almuerzo familiar del 13 de junio de 2024. También prestó testimonio Carlota Eugenia Moreira, quien estuvo presente cuando fue encontrado el calzado al día siguiente de la desaparición.
Raúl Anselmo Chamorro, uno de los habitantes del paraje, contó que el acusado Antonio Benítez le avisó que un niño se había perdido. Según dijo, el imputado fue hacia la ruta y les preguntó si habían visto a un menor. Chamorro participó luego en la búsqueda junto a otros vecinos.
El hombre describió la zona como un lugar tranquilo y afirmó que no tenía conocimiento de desapariciones de niños en Algarrobal antes del caso de Loan. También señaló que conocía el sector en el que apareció el botín vinculado a la investigación.

Su nieta, Agustina Chamorro, relató que se enteró de la búsqueda por Benítez y que, durante las primeras horas, habló con Laudelina Peña y Mónica del Carmen Millapi, otras dos imputadas. Según contó, ambas les dijeron que Loan se había perdido en el naranjal y que no sabían hacia dónde se había dirigido.
La joven afirmó que recorrió el campo de su abuelo primero a pie y después a caballo. El predio, de unas 200 hectáreas, fue revisado también por la Policía durante la noche del 13 de junio de 2024, cuando los agentes solicitaron autorización para ingresar.
Ramón Ignacio Robledo, quien vive a unos 500 metros de la vivienda de Catalina Peña, declaró que Benítez le comunicó la desaparición cerca de las 15.30 de aquel día. “Lo noté bastante preocupado y lo único que me dijo fue que se perdió la criatura”, recordó ante el tribunal.
Robledo aseguró que, poco después, llegó José Peña y supieron que se trataba de su hijo, de cinco años. Entonces salió a buscarlo junto a su padre, a caballo, por los sectores que consideraban posibles para el paso del chico, aunque no encontraron rastros.

La declaración de Moreira incorporó detalles sobre el hallazgo de un botín en una zona de barro, al día siguiente. La testigo contó que había llegado a la casa de Catalina junto a una amiga para llevar alimentos a las personas que colaboraban con la búsqueda.
Moreira relató que Laudelina Peña les comentó que durante la mañana habían encontrado huellas y las acompañó hasta el lugar. Allí, según dijo, estaban el entonces comisario Walter Maciel y el policía retirado Francisco Amado Méndez. También había un palo clavado que marcaba el sector.
La testigo afirmó que ingresó al barro junto a Laudelina y Macarena Peña, hija de esta última, mientras Maciel y Méndez permanecieron afuera. Las tres utilizaron palos para revisar el terreno. Moreira dijo haber visto una marca similar a la de un pie pequeño descalzo y otra que identificó como una huella de botín.
Según su relato, Macarena Peña encontró el calzado enterrado a unos 10 centímetros de profundidad. Moreira sostuvo que estaba cubierto de barro y que Laudelina señaló en ese momento que era un botín que uno de sus hijos le había regalado a Loan.
La mujer también expresó dudas sobre la posición en la que apareció el calzado. “Por lo que yo vi, si un nene pierde un botín, no iba a quedar tan enterrado como estaba”, declaró. Además, señaló que el calzado tenía barro en la plantilla y recordó que Laudelina le advirtió que podía hundirse si entraba al lodazal.

La audiencia se reanudará este miércoles a las 8.30 ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. Entre los seis convocados estará Ronald Serrano, dueño de un taller de motos ubicado cerca de la comisaría de 9 de Julio, donde quedaron los vehículos de Carlos Pérez y María Victoria Caillava después de los procedimientos realizados en la investigación. Su testimonio podría aportar datos sobre la custodia de esos rodados y los movimientos que hubiera observado en el lugar.
También declararán María Agustina Subiría, subinspectora de la Policía Federal Argentina (PFA), y María Custillo, integrante de la Policía de Corrientes que participó de los primeros rastrillajes tras la desaparición del niño.
Otro de los testigos será Agustín Ibarra, el chofer que trasladó a Laudelina Peña cuando presentó ante la Justicia provincial la versión de un supuesto accidente. Hay que recordar que, en una declaración posterior, la tía de Loan dijo que esa hipótesis era falsa y aseguró que había recibido dinero para instalarla.
La jornada se completará con los testimonios de María del Carmen Núñez y Guillermo José Vaccaro.



