Nairobi, 25 sep (EFE).- Kenia destruyó un alijo de más de una tonelada de metanfetaminas valorado en unos 55,5 millones de euros, cerca de un año después de que fuera confiscada en una embarcación en el océano Índico, en una de las mayores incautaciones de droga de los últimos años en el país, informó este viernes el Gobierno keniano.

Según detalló el Ministerio keniano de Defensa en un comunicado divulgado este viernes y reportaron medios locales, los narcóticos fueron sometidos a altas temperaturas en el horno de una compañía productora de cemento en la localidad de Bamburi, cerca de la ciudad costera de Mombasa (sureste).

"Estamos enviando un mensaje a los consumidores y a los barones de la droga. El Gobierno ha dejado claro que se incautarán los bienes de los barones y traficantes de droga y que los fondos se destinarán a la rehabilitación y a otras medidas de prevención del consumo de drogas", afirmó el ministro keniano del Interior, Kipchumba Murkomen, que presidió el acto celebrado este jueves.

"Tenemos que hacer que el tráfico de drogas resulte doloroso y punitivo", añadió, después de que se llevara a cabo una verificación y un análisis riguroso de las sustancias para no socavar el proceso judicial sobre el caso.

La embarcación fue interceptada por la Armada de Kenia en octubre de 2025 a unos 630 kilómetros al este de Mombasa, con un alijo que tenía un valor de mercado estimado de 8.200 millones de chelines kenianos (más de 55,5 millones de euros).

Varias agencias participaron en la operación, incluyendo la Armada, la Guardia Costera keniana y la Autoridad Nacional para la Campaña contra el Alcohol y el Abuso de Drogas (NACADA, en inglés).

Seis sospechosos de nacionalidad iraní fueron detenidos y están siendo actualmente procesados ante el Tribunal de Primera Instancia de Shanzu, en Mombasa, mientras siguen bajo custodia.

Kenia enfrenta una crisis cada vez mayor de drogas sintéticas, especialmente en sus zonas costeras, donde la juventud sufre un creciente problema de adicción a sustancias como las metanfetaminas o la heroína. EFE