
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, continúa en Nueva York con su agenda internacional en la que hasta el momento combinó contactos con fondos de inversión, empresas y dirigentes progresistas internacionales, mientras profundizó sus cuestionamientos contra el gobierno de Javier Milei. El mandatario, uno de los posibles candidatos presidenciales de la oposición en las elecciones ejecutivas de 2027, participó este miércoles de un desayuno junto al alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez en la apuesta de fortalecer su perfil presidenciable.
Desde Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde de Nueva York, Kicillof presentó a la provincia de Buenos Aires como un contrapunto político y de gestión frente a la administración nacional. En ese escenario, afirmó que el país atraviesa “una enorme crisis” y definió la situación económica como “una catástrofe” desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.
El mandatario provincial habló ante referentes internacionales que participaron de la semana de alto nivel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). También asistieron Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, y Mia Amor Mottley, primera ministra de Barbados.
Este miércoles, el propio Milei dio su discurso en la Asamblea General de la ONU. Allí puso el tema de Malvinas sobre la mesa y aseveró que Argentina no aguardará a que el organismo y la comunidad internacional cumplan con su mandato, al anticipar que plantea una política “pacífica, práctica y efectiva” para sostener el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El presidente pidió que la ONU intervenga ante las medidas unilaterales del Reino Unido en el Atlántico Sur y cuestionó la falta de cumplimiento de las resoluciones referidas a la disputa. “Malvinas es para nosotros una causa nacional”, afirmó.
“La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, concluyó.

Por su parte, ante líderes progresistas, el gobernador bonaerense sostuvo que existe una imagen extendida en el exterior sobre una presunta recuperación macroeconómica argentina que, según dijo, no se refleja en las condiciones de vida ni en la actividad económica.
“Se ha instalado a través de la propaganda que en Argentina hay un milagro económico”, planteó. Luego contrapuso ese diagnóstico con las consecuencias que atribuyó a las políticas del Gobierno: “Vengo a traer una noticia bastante decepcionante, que es que en Argentina hay una enorme crisis desde que llegó Milei. Se está viviendo no solo un fracaso económico, sino una catástrofe”.
Kicillof mencionó la pérdida de “prácticamente 500.000 puestos de trabajo registrados”, el cierre de 30 mil empresas y el deterioro de salarios, jubilaciones e ingresos populares.
El gobernador hizo hincapié en el peso de la provincia de Buenos Aires dentro de la economía argentina. Recordó que concentra cerca del 40% de la población nacional y el 50% de la industria. También afirmó que su administración enfrenta restricciones financieras de parte de la Casa Rosada por diferencias políticas.
“Milei gobierna exactamente en las antípodas de lo que nosotros pensamos que hay que hacer”, sostuvo Kicillof. A partir de esa definición, enumeró políticas de su gestión en educación, transporte, acceso a alimentos y expansión universitaria.
El mandatario bonaerense dijo que su gobierno inauguró mil escuelas, extendió la obligatoriedad escolar desde los tres años, avanzó en la cobertura para niños de dos años y amplió la jornada educativa. También destacó la gratuidad del transporte público para estudiantes y la apertura de 80 centros universitarios en localidades del interior provincial.
En el plano económico, mencionó el programa Mercados Bonaerenses, que vincula productores y consumidores. Según señaló, ya funcionan 12 espacios de ese tipo en el distrito.
Por su parte, el alcalde de Nueva York planteó que el desayuno debía servir como punto de partida para una cooperación entre gobiernos y países con políticas orientadas a los trabajadores.
“Hoy ha sido un inicio encantador de una relación entre municipios, entre países, todos motivados por lo mismo, que es elevar a las personas trabajadoras”, afirmó Mamdani. El alcalde sostuvo que los avances de una ciudad o una administración pueden ser aprovechados por otros gobiernos.
“Cuando logras un avance en el lugar donde representas a las personas trabajadoras, que otros en otros lugares también puedan aprender de ello, también puedan beneficiarse de ello”, agregó. Mamdani destacó que la ciudad de Nueva York tiene 8.120.000 habitantes y manifestó la voluntad de aprender de experiencias aplicadas en otras partes del mundo.

Sánchez, por su parte, pidió recuperar el internacionalismo como una de las bases de los sectores progresistas. “Durante muchos años, los progresistas hemos olvidado una de nuestras principales características: el internacionalismo”, afirmó.
El presidente español sostuvo que la extrema derecha construyó redes internacionales mientras las fuerzas progresistas dejaron en segundo plano esa dimensión de la política. Por eso, llamó a compartir políticas públicas que tengan impacto sobre la vida cotidiana.
“Necesitamos que todos nosotros fortalezcamos nuestro internacionalismo y nuestra cooperación, porque al final del día vemos que la geopolítica está afectando a la gente común”, dijo Sánchez. Como ejemplo, mencionó el efecto de la situación en Irán sobre los precios de la energía.
Un día antes del desayuno, Kicillof se reunió en Nueva York con representantes de diez fondos de inversión que poseen bonos de deuda reestructurada de la provincia de Buenos Aires. Entre ellos estuvieron Eaton Vance, Vanguard, GoldenTree y Mesarete.
El encuentro reunió a acreedores de la deuda provincial y formó parte de una estrategia para transmitir previsibilidad financiera ante los vencimientos bonaerenses y la discusión política hacia 2027. También participó Javier Timerman, asesor financiero radicado en Nueva York.
A la reunión asistió además BlackRock, pese a que no posee bonos bonaerenses. La firma mantiene una presencia relevante en el sistema financiero global y fue tenedora histórica de deuda soberana argentina. Su participación agregó peso al encuentro, en un contexto en el que Kicillof busca exhibir una relación institucional con inversores y administradores de activos internacionales.
BlackRock tuvo un papel central en la negociación por la reestructuración de la deuda nacional bajo legislación extranjera que llevó adelante el gobierno de Alberto Fernández en 2020. La presencia del fondo en la cita con el gobernador bonaerense mostró el interés por conocer la posición de una figura que aparece entre los nombres con proyección presidencial dentro del peronismo.
Después de la reunión con los acreedores, Kicillof recibió, junto al ministro de Economía bonaerense, Pablo López y de Gobierno, Carlos Bianco, a representantes de empresas vinculadas a la energía, la minería, el petróleo y el gas, la biotecnología, la comercialización de granos y los servicios tecnológicos.
Entre las empresas presentes estuvieron Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus. Al gobernador también lo escoltaron el subsecretario de Relaciones Internacionales e Interjurisdiccionales, Juan Manuel Padín y la asesora en Asuntos Internacionales, Cecilia Nicolini.
Kicillof tiene previsto cerrar su agenda de este miércoles con una conferencia en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia. Allí expondrá sobre las perspectivas de desarrollo de la Argentina, las tensiones geopolíticas y la fragmentación de la economía mundial.




