La Asociación Española de Árbitros de Fútbol (AESAF) ha condenado "de forma rotunda" la agresión sufrida por el colegiado Yago García Aparicio, de 19 años, durante un encuentro de Primera Juvenil entre el Pina y La Unión, disputado el sábado en Pina de Ebro (Zaragoza).

Los hechos se produjeron en los últimos instantes del encuentro, tras el gol que situaba el 3-4 en el marcador, momento en el que se produjo una invasión del terreno de juego y el árbitro fue agredido. El padre del colegiado también sufrió una agresión durante los incidentes.

"La Asociación quiere trasladar todo su apoyo y cercanía a Yago García Aparicio y a su familia, y desea su pronta recuperación. Según las informaciones conocidas hasta este momento, el joven árbitro fue trasladado a Zaragoza en ambulancia tras los hechos", indicó el sindicato.

La AESAF afirmó que es "imprescindible" que este tipo de hechos reciban "una respuesta firme, coordinada y ejemplar por parte de todos los organismos con competencias en la competición" y recalcó que la protección de los árbitros constituye "una condición básica para el normal desarrollo del fútbol en todas sus categorías".

Además, recomendó que cualquier agresión "sea denunciada ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", aportando el parte médico y las pruebas disponibles, con independencia de las actuaciones que puedan desarrollarse por la vía disciplinaria deportiva. Solicitó también que los árbitros sean reconocidos "como autoridad pública en el ejercicio de sus funciones" para reforzar su protección jurídica frente a agresiones y amenazas.

"La Asociación hace un llamamiento a clubes, cuerpos técnicos, jugadores, familias, aficionados e instituciones para asumir una responsabilidad compartida frente a la violencia en el fútbol y garantizar que quienes ejercen la labor arbitral puedan hacerlo en un entorno seguro y basado en el respeto", finalizó.