Irene Dalmases

Barcelona, 12 sep (EFE).- Ha pasado un cuarto de siglo desde que en 2001 Sandra Bruna creara la agencia literaria que lleva su nombre, con una veintena de autores, algunos de los cuales siguen con ella desde entonces, como Francesc Miralles y, un poco más tarde, Alejandro Palomas.

En una entrevista con EFE, Bruna ha mostrado su alegría por poder celebrar estos 25 años al frente de una agencia que, actualmente, representa a unos 200 autores y ha contribuido a la llegada al mercado hispánico de otros de impacto internacional como Lisa See o Rebecca Yarros, siempre desde Barcelona y junto a parte de su familia.

La agente literaria, que empezó a trabajar en el sector con Mercedes Casanovas, con quien estuvo una década, destaca que a lo largo de estos años el oficio ha evolucionado aunque, bromea, "todavía sigue habiendo mucha gente que no sabe a qué se dedica exactamente una agente literaria".

A pesar de los cambios tecnológicos y de la omnipresencia de las pantallas, Sandra Bruna reivindica su trabajo junto a los escritores y remarca que tanto lee y valora manuscritos, como ofrece orientación editorial o negocia las condiciones económicas y los contratos entre los autores y las editoriales que les publican.

Además, no olvida que "hay que acompañar siempre al autor, desde el inicio al final del proceso".

Tampoco deja pasar que en estos últimos años hay que estar "muy atento" a quien intenta ofrecer un texto que, en realidad, ha creado la Inteligencia Artificial (IA).

"Ahora -precisa- todavía detectamos a los que nos llegan con obras hechas con la IA, pero, ¿hasta cuándo lo podremos detectar? Todo esto hay que tenerlo presente y debe regularse, porque ahora en España no lo está como ya se empieza a hacer en otros países".

Cuando se le pregunta por el proyecto de pago 'Bruna Talent', Sandra Bruna rememora que empezó a tomar forma cuando vieron que cada semana la agencia recibía más de una cincuentena de manuscritos.

"Mi visión -argumenta- siempre había sido que los agentes debíamos ayudar a los nuevos escritores, porque las editoriales ya estaban muy saturadas, pero ahora los que estamos saturados somos nosotros. La idea con 'Bruna Talent' es abrir una línea de desarrollo y acompañamiento del talento literario de personas que nos presentan sus textos".

La idea es que los que se interesen por este servicio, cuyas tasas dependen del volumen de los originales literarios, reciban un informe profesional de lectura sobre el manuscrito presentado, que cuenten con un acompañamiento literario o reciban consejos sobre cómo moverse en redes.

Cuando la "calidad y madurez" de los proyectos lo permitan, Sandra Bruna no cierra la puerta a la oportunidad de la representación literaria y, de hecho, desvela que ya ha ocurrido en algún caso.

Con ganas de continuar representando a autores, Sandra Bruna recuerda que en la agencia, además de los ya citados, cuentan con nombres como Álex Rovira, Anne Igartiburu, Antoni Boliches, Bruno Oro, Carla Gracia, Coia Valls, el doctor Eduard Estivill, Elena Moya, Félix J. Palma, el exjugador de baloncesto Ferran Martínez, Gaspar Hernàndez, Maria Barbal, Marta Buchaca, Miriam Tirado, Nadia Ghulam o la cocinera Ada Parellada.

Tampoco esconde que la proyección internacional de la agencia vivió su punto de inflexión con 'La catedral del mar', de Ildefonso Falcones, un autor que ya no está en la agencia.

Preguntada sobre el último fenómeno editorial de un representado suyo, ha destacado que la serie 'Ikigai', de Francesc Miralles y Héctor García, lleva vendidos más de cinco millones de ejemplares y se ha traducido a unas 65 lenguas. EFE