
La puesta en marcha del RIGI, la ampliación de los proyectos de litio y el avance de grandes emprendimientos de cobre, oro y plata permiten anticipar un fuerte crecimiento de las exportaciones durante la próxima década. Pero hay una pregunta que todavía no ocupa el lugar suficiente en la agenda pública: ¿Por dónde, en qué condiciones y cómo se movilizarán, almacenarán y exportarán esos nuevos volúmenes de producción?
Para que un mineral llegue competitivamente a los mercados internacionales necesita caminos, ferrocarriles, centros de transferencia, depósitos, instalaciones de acondicionamiento, controles de calidad, trazabilidad, aduanas, seguridad ambiental y capacidad portuaria.
Si la Argentina promueve inversiones mineras por miles de millones de dólares, pero no desarrolla la infraestructura necesaria, corre el riesgo de encontrarse con un verdadero cuello de botella logístico.
El salto exportador que se aproxima
Entre los objetivos del RIGI se encuentra expresamente el desarrollo de las cadenas productivas locales asociadas a los proyectos y el incremento de las exportaciones argentinas. La normativa contempla sectores como minería, energía, infraestructura, siderurgia y petróleo y gas, con inversiones mínimas que, como regla general, parten de los USD 200 millones.
En junio de 2026, el Ministerio de Economía informó que existían 16 proyectos aprobados bajo el RIGI, por aproximadamente USD 29.892 millones, y otros 25 proyectos en evaluación. En conjunto, representaban un universo superior a los USD 140.000 millones y un potencial cercano a los 197.000 empleos directos e indirectos.
Argentina necesitará transportar más toneladas. Deberá manejar productos con características físicas, comerciales y ambientales diferente
Estos proyectos muestran que la Argentina necesitará transportar más toneladas. Deberá manejar productos con características físicas, comerciales y ambientales diferentes.
La solución no consiste simplemente en construir grandes galpones. Se necesitan plataformas industriales diseñadas según el riesgo de cada sustancia, con habilitaciones ambientales, protocolos operativos y capacidad de respuesta ante emergencias. Nada mejor que un Parque Industrial Planificado.

Puertos rodeados por ciudades
Muchos puertos del litoral argentino se desarrollaron cuando las ciudades tenían una escala mucho menor. Con el crecimiento urbano, numerosos complejos portuarios quedaron rodeados por barrios, avenidas, actividades comerciales, áreas residenciales, y esta convivencia genera conflictos territoriales cada vez mayores.
Entiendo que los puertos deben preservar su superficie operativa para aquello que verdaderamente necesita estar junto al muelle: recepción y despacho de buques, carga, descarga y transferencia inmediata. Pero no resulta eficiente utilizar terrenos portuarios escasos y costosos como depósitos permanentes.
No resulta eficiente utilizar terrenos portuarios escasos y costosos como depósitos permanentes
Tampoco es razonable acumular cargas potencialmente riesgosas dentro de áreas urbanas cuando pueden almacenarse y acondicionarse en zonas industriales planificadas, ubicadas a una distancia operativamente cercana, pero ambientalmente segura.
El parque industrial como antepuerto
Los parques industriales, próximos a los puertos, pueden funcionar como antepuertos o plataformas extraportuarias. Allí pueden instalarse depósitos de minerales y fertilizantes, centros de consolidación de cargas, playas de camiones, laboratorios, balanzas, servicios aduaneros, instalaciones de acondicionamiento, talleres, empresas transportistas y operadores logísticos.

De esta manera, el mineral podría permanecer en el parque hasta que exista una ventana cierta de embarque. Recién entonces sería trasladado al puerto mediante un sistema programado, reduciendo tiempos de permanencia, congestión y riesgos.
Una oportunidad para el norte bonaerense
El corredor norte de la provincia de Buenos Aires, conectado con la Ruta Nacional 9, la Hidrovía, el ferrocarril y los puertos sobre el Paraná, tiene condiciones especialmente favorables para desarrollar parques industriales y logísticos de nueva generación.
Localidades sobre el río Paraná como Ramallo-San Nicolás pueden ser estratégicas si ordenan anticipadamente su territorio, reservan superficies industriales, planifican accesos independientes de las áreas urbanas y genera las condiciones ambientales necesarias.
Localidades sobre el río Paraná como Ramallo-San Nicolás pueden ser estratégicas si ordenan anticipadamente su territorio
Para que la Argentina se desarrolle productivamente, requiere reducir costos logísticos, evitar conflictos urbanos, generar empleo calificado, atraer operadores internacionales y crear oportunidades para transportistas, talleres, laboratorios, empresas tecnológicas, firmas de seguridad, servicios ambientales y proveedores industriales.
Planificar antes de que lleguen las cargas
El crecimiento minero puede convertirse en una oportunidad para la Argentina, pero las inversiones productivas y las inversiones logísticas deben avanzar simultáneamente.
No podemos esperar a que los minerales lleguen masivamente a las rutas y a los puertos para comenzar a discutir dónde almacenarlos. Las decisiones territoriales requieren años: adquisición de tierras, rezonificación, estudios ambientales, obras hidráulicas, infraestructura energética, accesos viales y ferroviarios, habilitaciones y acuerdos entre diferentes jurisdicciones.

La Nación debe establecer una estrategia logística minera. Las provincias deben identificar corredores y nodos prioritarios. Los municipios cercanos a los puertos deben preservar suelo industrial y evitar que el crecimiento urbano siga encerrando las áreas operativas. El sector privado debe participar mediante inversiones, concesiones y modelos asociativos.
También debería crearse una mesa permanente integrada por autoridades mineras, portuarias, ambientales, aduaneras y de transporte, junto con provincias, municipios, empresas, puertos y parques industriales.
El desafío no es solamente exportar más. Es hacerlo con seguridad, competitividad, trazabilidad, responsabilidad ambiental y capacidad para agregar valor dentro del país.
Debería crearse una mesa permanente integrada por autoridades mineras, portuarias, ambientales, aduaneras y de transporte, junto con provincias, municipios, empresas, puertos y parques industriales
La Argentina minera que viene necesitará puertos eficientes. Pero necesitará parques industriales planificados que respalden esos puertos, organicen los nuevos flujos de mercaderías y protejan a las ciudades.
Los países que comprendieron esta integración con anticipación construyeron complejos industriales y logísticos. Nuestro país todavía está a tiempo de hacerlo. Pero debe comenzar ahora.
El autor es presidente de la Red de Parques Industriales Argentinos y miembro de la Junta Directiva de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires




