Carlos de Torres
Granada, 14 sep (EFE).- Enric Mas (Movistar) recuperó para el ciclismo español el título de la Vuelta 12 años después del triunfo de Alberto Contador en 2014. Un triunfo inapelable del ciclista de Artá (Mallorca), quien a sus 31 años conoció el primer peldaño del podio.
La caída del esloveno Tadej Pogacar en la octava etapa cambió la Vuelta por completo. Se abrió la carrera y Mas ejerció de heredero de la roja con poderío y firmeza. Estos aspectos entran en las 5 claves de la Vuelta que acaba de finalizar en Granada.
La Vuelta estaba resuelta en favor de Pogacar muy temprano. Con tres victorias de etapa y otras tantas exhibiciones aventajaba en casi 4 minutos a sus rivales más próximos cuando en la octava jornada llegó el desastre. Una piedra a 32 kilómetros de Xeraco (Valencia) lo derrumbó en el asfalto. Dura caída, fractura de clavícula y a Barcelona para ser operado.
Ahí terminó la Vuelta para el quíntuple ganador del Tour de Francia, ahí terminó la temporada el ya considerado mejor ciclista de la historia. Con su ausencia se abrió el pronóstico, la general se abrió y comenzó otra Vuelta. Pogacar deberá regresar a la ronda para tener las 3 grandes en su palmarés.
"El día más especial e importante para mi fue la victoria en Aitana". Palabras certeras de Mas, quien en la cima alicantina, y el mismo día que estrenaba en carrera el maillot rojo, presentó las credenciales de favorito para ganar la Vuelta. Fue la primera victoria en la Vuelta desde 2018. El grito que lanzó el mallorquín cruzando la meta sonó alto y claro. Fue una declaración de intenciones. "Voy a por la Vuelta".
Vaya que fue. A partir de ese momento gobernó la Vuelta con autoridad. En El Bartolo, aún con Pogacar en carrera, fue el único que se midió al esloveno, en la montaña sacó tiempo a Roglic y Felix Gall, y en la temida crono de Jerez resistió con solvencia al tetracampeón de la Vuelta, otrora inexpugnable ante el crono. Resurgió Mas, el Mas de la confianza, de la seguridad, el que superó muchos momentos malos para disfrutar, por fin, de la gloria de la roja.
El triunfo por equipo se lo llevó el Decathlon, pero fue el Visma la formación que asumió el protagonismo diario con 7 triunfos de etapa, 5 del esprinter Matthew Brennan y 2 del clasicómano belga Wout Van Aert, este además maillot verde por puntos y designado corredor supercombativo de la ronda española.
La ausencia de Jonas Vingegaard, tras su caída en el Tour de Francia, dejó al Visma huérfano de un auténtico líder, pero asumió otro tipo de protagonismo a base de cazar etapas, y en el caso de Van Aert, de animador de muchas jornadas metiéndose en las escapadas. Su estado de forma hace pensar que será uno de los grandes favoritos para el inminente Mundial de Montreal.
Por si fuera poco, el estadounidense Sepp Kuss hizo buena la estrategia del equipo en la etapa reina del Collado del Alguacil para ascender desde la undécima hasta la quinta posición de la general gracias a una maniobra perfectamente ejecutada.
Cuando nadie lo esperaba, ni él mismo, Mikel Landa volvió a entusiasmar a la legión de seguidores que se agrupan en torno al concepto del "landismo". Ciclista de innegable carisma, el alavés volvió a ganar una etapa en la Vuelta 11 años después de su estreno en Andorra, año 2015.
Landa (Murgia, 36 años) llegó mermado a la salida de Mónaco, aún sin estar recuperado al cien por ciento del atropello en plena carrera que sufrió en abril pasado en la Itzulia. Los días fueron pasando, y en el momento menos esperado Mikel ganó en solitario nada menos que la etapa reina de la presente edición con final en el inédito Collado del Alguacil.
Se acaba la Vuelta y comienza la última fase de la temporada con alicientes importantes. El día 27, Mundial en ruta, al que España llega con Mas en plena forma y la moral por las nubes dispuesto a aprovechar la dinámica ganadora.
Por su parte, Juan Ayuso presenta dudas. Su caída en Quebec y la retirada en el Gran Premio de Montreal puede dar quebraderos de cabeza al seleccionador, Alejandro Valverde. El equipo español partirá con estos dos corredores de colíderes.
La afición española se quedó con las ganas en esta Vuelta de ver la recuperación de Carlos Rodríguez, pero el de Almuñécar apenas se dejó ver entre los mejores, y concluyó con un anónimo puesto 36. Un corredor de clase que debe recuperar su mejor versión.
Se despidieron de la Vuelta y del ciclismo tres grandes "guerrilleros" del ciclismo nacional: Jesús Herrada, Pello Bilbao y David de la Cruz -además de los foráneos Steven Kruijswijk y Magnus Cort Nielsen-. Fuertes emociones en una ronda que terminó con el primer triunfo español en la general en los últimos 12 años. EFE
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