El petróleo cerró este lunes con pérdidas superiores al 3% y Wall Street avanzó impulsado por las tecnológicas, después de que el mercado interpretara que una posible negociación entre Estados Unidos e Irán podría aliviar los riesgos sobre el suministro de crudo en Oriente Medio.
El petróleo cayó este lunes porque el mercado descontó una posible reanudación del diálogo entre Estados Unidos e Irán durante la Asamblea General de la ONU y una recuperación parcial de la oferta saudí. Esas expectativas redujeron la prima de riesgo geopolítico, aunque continuaron los ataques a buques y las hostilidades en torno al estrecho de Ormuz.
El barril de Brent para entrega en noviembre cerró en 100,34 dólares, una baja de 3,53 dólares, equivalente al 3,40%, en el Intercontinental Exchange de Londres. Durante la sesión tocó 99,51 dólares, su nivel más bajo desde el 9 de septiembre.
El West Texas Intermediate (WTI) para entrega en octubre, contrato de referencia en Estados Unidos que vence el martes, descendió 4,52 dólares, o un 4,51%, hasta 95,78 dólares por barril. El contrato para noviembre cotizaba en 91,68 dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a Fox News que estaría dispuesto a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quien tiene prevista su asistencia a la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Trump afirmó que se encuentra en una “fase de decisión” respecto a Irán y anticipó que sucederán “cosas muy importantes” próximamente.
Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, explicó a la AFP que “los precios del petróleo retroceden sobre un trasfondo de anticipaciones de posibles negociaciones diplomáticas” vinculadas con la guerra en Oriente Medio. Tamas Varga, analista de PVM Oil Associates, señaló que los inversores esperan avances en las conversaciones de paz esta semana.
Las expectativas de una recuperación parcial de los envíos desde Arabia Saudita sumaron presión sobre las cotizaciones. Saudi Aramco cargó el domingo alrededor de 14 millones de barriles de crudo en siete superpetroleros en el Golfo Pérsico, según datos de seguimiento.
John Plassard, de Cité Gestion, indicó que los flujos a través del estrecho de Ormuz “se han reanudado parcialmente”, con unos 2,8 millones de barriles diarios observados durante los últimos seis días, frente a 700.000 barriles diarios en agosto.
JPMorgan señaló que los flujos de crudo procedentes de Oriente Medio se mantuvieron “fuertes” pese al bloqueo del estrecho de Ormuz y al cierre reciente del oleoducto saudí Este-Oeste. En los últimos 10 días, el volumen medio habría alcanzado los 17 millones de barriles diarios.
La tensión regional, sin embargo, continuó. El organismo británico de monitorización del comercio marítimo UKMTO registró este lunes dos ataques contra buques en el estrecho de Ormuz, uno de los cuales dejó dos tripulantes con heridas leves. Los hutíes de Yemen también afirmaron haber atacado con misiles y drones objetivos en Riad y una instalación de Aramco en Yanbu.
Wall Street se situó el lunes a las puertas de su máximo histórico y las bolsas de todo el mundo repuntaron, después de que los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos perdieran las ganancias de la semana pasada, las cuales habían sacudido a los mercados.
El índice S&P 500 subió un 1,5%, quedando a tan solo un 0,4% de alcanzar el récord establecido el mes pasado. El Promedio Industrial Dow Jones ganó 366 puntos (un 0,7%), mientras que el índice compuesto Nasdaq se disparó un 2,3% hasta alcanzar su propio máximo histórico, impulsado por las acciones de fabricantes de chips y otras empresas del sector de la inteligencia artificial.
Las acciones vinculadas con semiconductores encabezaron las subidas, con alzas de Intel y Arm Holdings. Advanced Micro Devices (AMD) alcanzó por primera vez una capitalización bursátil de un billón de dólares.

Los inversores observaron señales de que el gasto en inteligencia artificial mantiene su crecimiento, pese a las advertencias recientes de directivos de grandes compañías del sector sobre cuestiones de seguridad. Meta también subió luego de que Wells Fargo elevara su precio objetivo tras el lanzamiento de Muse, su asistente de inteligencia artificial.
Art Hogan, estratega jefe de mercados de B. Riley Wealth, dijo que el descenso del petróleo y de los rendimientos de los bonos del Tesoro cambió el escenario para las acciones: “Han pasado de ser factores adversos a factores favorables para este mercado, al menos a corto plazo”. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años retrocedió por debajo del 5%.

