Decenas de miles de personas se concentraron en la localidad neerlandesa de 20.000 habitantes para ver a veinte grupos vecinales presentar estructuras monumentales recubiertas con dalias (Captura de video)

Cada primer domingo de septiembre, Zúndert deja de ser una ciudad tranquila del sur de los Países Bajos para convertirse en el escenario del mayor desfile de carros florales del mundo. Este domingo, la localidad natal del artista Vincent van Gogh volvió a vivir esa transformación: 20 equipos de vecinos compitieron con estructuras monumentales recubiertas íntegramente de dalias en la edición anual del Bloemencorso Zundert.

El evento convocó a miles de espectadores llegados desde distintos puntos de los Países Bajos y del exterior. Las calles de Zúndert, una ciudad de unos 20.000 habitantes ubicada en la provincia de Brabante Septentrional, se llenaron de público desde temprano para ver pasar los carros, que avanzaron lentamente ante la multitud congregada a lo largo del recorrido, según informó portal italiano La Repubblica.

Cada carro puede llevar hasta 400.000 dalias unidas a mano

La edición 2026 sumó cerca de ocho millones de flores fijadas a mano en los días previos (Captura de video)

La materia prima del desfile es la dalia, una flor cultivada en los jardines de la región. Cada uno de los veinte carros puede incorporar alrededor de 400.000 ejemplares, casi medio millón, que los voluntarios fijan manualmente a las estructuras durante los días previos al evento. Con esa cantidad de carrozas en competencia, el conjunto suma cerca de ocho millones de flores, una cifra que posiciona al desfile como la mayor parada de dalias del planeta.

El proceso de construcción arranca en mayo y ocupa el tiempo libre de gran parte de los vecinos durante los meses siguientes. Los equipos, denominados localmente “fracciones”, trabajan en talleres cerrados para preservar en secreto el diseño de sus creaciones hasta el día del corso. La rivalidad entre barrios es el motor que impulsa la innovación año tras año.

Los temas de los carros varían en cada edición. En 2026, las propuestas incluyeron escenas de piratas, referencias a culturas asiáticas, composiciones de inspiración medieval, motivos de la comedia del arte y alusiones a la película Interstellar. “Tenemos cerca de 400.000 dalias en el carro, casi medio millón, y competimos con 20 fracciones por el primer premio”, declaró uno de los participantes en declaraciones recogidas por La Repubblica.

La parada nació en 1936 como homenaje a la reina Guillermina

El cálculo surge de la participación de veinte carrozas, cada una con alrededor de 400.000 ejemplares cultivados en la región (Captura de video)

El corso tiene una trayectoria de nueve décadas. La primera edición se realizó en 1936 como tributo a la reina Guillermina de los Países Bajos. El evento se interrumpió durante la Segunda Guerra Mundial y retomó su actividad en 1945. Desde entonces, cada generación de constructores incorporó nuevos materiales, técnicas y recursos visuales.

En 2021, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) incluyó a la parada en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El reconocimiento subrayó el valor comunitario y artístico de una tradición sostenida durante décadas por voluntarios, sin patrocinio institucional de envergadura y con una organización de base estrictamente local.

El desfile se extiende dos días y atrae visitantes de toda Europa


La primera edición se realizó en 1936 como homenaje a la reina Guillermina, se interrumpió durante la Segunda Guerra Mundial y volvió en 1945 (Captura de video)

El corso ocupa el primer domingo de septiembre y continúa el lunes siguiente, lo que permite que los carros sean vistos por una mayor cantidad de público. Durante esas dos jornadas, Zúndert concentra una afluencia de visitantes que supera con creces su población habitual, con turistas llegados desde distintos países europeos.

Para los habitantes de Brabante Septentrional, la parada representa un símbolo de identidad colectiva. La construcción de cada carro implica meses de trabajo en equipo, coordinación logística y un conocimiento acumulado que se transmite entre generaciones.

Los ganadores del concurso se anuncian durante el propio desfile, ante el público reunido en las calles de la ciudad donde nació Van Gogh, fallecido en 1890 y cuya obra es hoy referencia universal de la pintura moderna.