La comedia romántica de moda no es en realidad una comedia: lo que 'La hipótesis del amor' revela sobre las mujeres en la ciencia

'La hipótesis del amor' es la comedia romántica mamarracha que necesitas para pasar el rato si quieres ver algo sin pensar demasiado. Sin embargo, si te apetece verla pensando, descubrirás que en realidad la nueva película de Amazon Prime, basada en la novela de Ali Hazelwood, es más que eso. Esta científica y escritora estadounidense cuenta con varias novelas que siguen una misma fórmula. Todas son comedias románticas plagadas de enredos graciosos y con una dosis justa de sexo en las que los protagonistas se dedican a algún ámbito de la ciencia. Pero, además de eso, todas ellas coinciden en tratar de un modo u otro las discriminaciones que han sufrido y siguen sufriendo las mujeres científicas. 

Todas las historias de Ali Hazelwood se sitúan en Estados Unidos, pero en realidad muestran una realidad extrapolable a prácticamente cualquier parte del mundo. Dicho esto, vamos a ver por qué 'La hipótesis del amor' es mucho más que una historia para pasar el rato. Eso sí, si tienes intención de verla y aún no lo has hecho, guárdate este artículo para más adelante, ya que cuenta con algunos spoilers. Si no tienes intención de verla, quédate. La información que trasciende más allá de la pantalla es importante para todo el mundo.

Trabajo robado y síndrome del impostor

La intencionalidad reivindicativa de esta película se pone de manifiesto prácticamente al principio, cuando Olive conoce a Anh en la presentación de los cursos de doctorado. Olive había decidido sentarse en las últimas filas y pasar desapercibida, pero la que luego se convertirá en su mejor amiga la anima a sentarse delante, donde se encuentran casi todos los chicos. Por el camino, aparta a varios de ellos y les dice: “Sí, somos mujeres científicas, podéis pisarnos y robarnos el trabajo”. 

Si bien es un comentario en tono de broma, con ello hace referencia a todos los hallazgos científicos que se han publicado a lo largo de la historia con nombre masculino, a pesar de tener detrás a una mujer, normalmente compañera, subordinada o familiar de este. A veces se trataba de robos, otras eran ellas mismas las que cedían sus datos con tal de que se pudiesen publicar, ya que si iban firmados por una mujer se tomaban menos en serio. El efecto Matilda habla justamente de esto. Si muchos grandes genios de nuestra historia hubiesen sido mujeres, quizás hoy no conoceríamos sus logros. 

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